domingo, 28 agosto 2016
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España

Un «golpe de Estado encubierto»

  • La Policía cree que los gobiernos de Irán y Venezuela financiaron a Podemos para «desestabilizar la política española»

  • El Ejecutivo iraní necesitaba vender su mensaje a través de un partido como el de Iglesias, «con un discurso de confrontación»

Iglesias se fotografía con las líderes del Bloque de Esquerda Marisa Matías y Catarina Martins, ayer en Portugal
Iglesias se fotografía con las líderes del Bloque de Esquerda Marisa Matías y Catarina Martins, ayer en Portugal
Efe

Lo que comenzó como una investigación más sobre actividades relacionadas con el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo por parte de determinados países derivó en una serie de sospechas fundadas sobre la posible financiación ilegal de Podemos. La Policía Nacional llevaba tiempo manteniendo una vigilancia especial sobre una serie de transacciones con origen o destino a la República Islámica de Irán, en concreto las relacionadas con la empresa productora 360 Global Media S.L., creada en el año 2012 por el ciudadano iraní Mahmoud Alizadh Azimi, quien había constituido en España dos años antes Hispan TV, canal de 24 horas de noticias y arma de lucha ideológica del entonces presidente iraní Mahmud Ahmadineyad en España y América Latina.

Los investigadores de la Comisaría General de Información comenzaron a indagar y ante su asombro se encontraron con los nombres de Pablo Iglesias, del núcleo duro de su partido y su aparato de comunicación audiovisual. Y es que, el líder de la formación y su entorno más cercano (Íñigo Errejón y Juan Carlos Monedero, entre otros) comenzaron a producir en septiembre de 2012 en esta cadena el programa «Fort Apache», financiado –según las investigaciones– con dinero iraní a través de la citada empresa 360 Global Media. Y el fin que buscaba Irán transfiriendo tantos fondos no sería otro, en opinión de la Policía, que «hacer apología de la izquierda más radical» y buscar la «desestabilización de la política española».

Los agentes confirmaron que entre mayo de 2012 y agosto de 2015, el Gobierno iraní transfirió a 360 Global Media cerca de 9,3 millones de euros a través de empresas instrumentales, bancos intermediarios de paraísos fiscales o países caracterizados por la opacidad de su sistema bancario, como es el caso de Emiratos Árabes Unidos, de donde procede la mayor parte del dinero. Las cantidades que salían desde Irán con destino a estas entidades bancarias no superaban los 40.000 euros (máximo autorizado para transferir desde bancos iraníes hasta el mes de julio pasado). Una vez allí, se volvían a transferir de nuevo –por medio de bancos de Dubái, Belice o Moscú– a las cuentas que la empresa tenía en diferentes entidades bancarias de España y que iban cambiando (hasta cinco han contabilizado los agentes).

Las transferencias

Siguieron tirando del hilo y descubrieron que una vez superadas las trabas burocráticas y los límites a las transferencias, el destino de dicho dinero iba a parar, entre otros, al entorno de Iglesias y al partido morado. Y así, constataron que el 25 por ciento de los fondos de 360 Global Media acababa en Podemos (entre 600.000 y 700.000 euros anuales).

Las cifras que manejan hablan de transferencias a Pablo Iglesias de 50.000 euros al año; a su núcleo duro, entre los que están Camila Rigali, Pablo Gabandé, Tristán Meyer o Eduardo García Macías, de 150.000 euros anuales; a la productora de «Fort Apache» y «La Tuerka» de 60.000 al año; 200.000 euros anuales por los gastos derivados del programa presentado por Iglesias; otros 70.000 euros para los la elaboración de los programas publicitarios de Podemos y su doblaje o los gastos de alquiler de las instalaciones de 360 Global Media.

La conclusión tras esta exhaustiva investigación, a la que los agentes llegaron casi por casualidad, es que, «de forma indirecta, a través de 360 Global Media, el Gobierno iraní contribuye a la financiación de la formación política Podemos». Según sus informes, por esta vía, «Pablo Iglesias y otros dirigentes han obtenido importantes recursos financieros y, además, han conseguido notoriedad y difusión mediática».

Pero, ¿por qué Irán (o Venezuela en su día) tienen interés en que Pablo Iglesias y su formación se conviertan en personajes mediáticos? Según la Policía, detrás de esta financiación estaría, supuestamente, el interés de estos gobiernos «en potenciar elementos de desestabilización de la política española afines a sus planteamientos políticos y con un discurso de confrontación cuyo ascenso en la política nacional se ha producido en un espacio muy corto de tiempo».

Básicamente, la conclusión a la que llegan vendría a ser que, todos estos movimientos de dinero confirman «un golpe de Estado encubierto financiado por los gobiernos de Irán y Venezuela». A través de ese dinero que Podemos recibía periódicamente, estos países trataban de asegurarse que Iglesias y los suyos hiciesen «apología de la izquierda más radical» con el objetivo de desestabilizar a los gobiernos occidentales y justificar sus respectivos regímenes a través del «apoyo de fuerzas políticas de dichos países que les den a sus ideas una apariencia de legitimidad». El mensaje tenía que ir «calando en determinados sectores de las sociedades» para ganar apoyos. Y en España, la figura no podía ser otra que Pablo Iglesias y su núcleo duro, que acabaron creando Podemos.

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