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El porteo, una forma de establecer apego seguro

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Mirwil Mejías. 

Tiempo de lectura 8 min.

21 de diciembre de 2017. 08:43h

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Mirwil Mejías.  21/12/2017

Dentro de un contexto moderno, en el que las madres no necesitan llevar a las crías consigo para recolectar cosechas, atravesar selvas o cubrir rutas nómadas, en una sociedad donde difícilmente una fiera salvaje acechará tu hogar en busca de los cachorros humanos, el concepto del porteo se ha convertido en un tema no exento de polémicas y sobre todo mucha, muchísima desinformación.

Continuas opiniones en contra, que acusan continuamente sobre restarles “independencia” a un bebé por el hecho de tenerles en portabebés, alarmarían a cualquier madre. Incluso es algo muy común que algunas personas crean que se le podrían deformar las piernas a los niños que pasan mucho tiempo llevados de esa manera.

Además, la existencia de carritos cada vez más modernos, hace que parezca que lo antinatural sea llevar a los bebés en brazos. Elena López, creadora de Monitos y Risas y una de las pioneras en España en el concepto del porteo o Babywearing y creadora además de una de las escuelas de Asesoras de Porteo del país, -habla en profundidad sobre lo que significa criar y amar como una madre canguro.

El porteo, una forma de establecer apego seguro

-¿El sentido de portear es única y exclusivamente para transportar a los bebés? ¿No es más práctico un carrito?

- Portear es bastante más que transportar a los bebés puesto que esto último sólo significa llevar al bebé de un sitio a otro, en cambio portear es algo que se puede hacer incluso estando parada o recostada leyendo un libro tranquilamente. Entendemos entonces que el porteo marca la diferencia en el hecho de que ofrece contacto a los bebés, algo que necesitan muchísimo, sobre todo en los primeros días. Dar todo ese contacto muchas veces puede ser agotador e inviable con el ritmo de vida que llevamos hoy y sobre todo con el modelo familiar actual que tenemos, en el que la mayoría de las veces, los padres se encuentran solos tras la llegada de un bebé.

En resumen, el porteo lo que permitirá es combinar de manera más eficiente, la satisfacción de las necesidades de contacto del bebé junto a la necesidad de los padres de seguir con su vida, con sus manos libres y autonomía de movimiento.

-¿Entonces el carrito para qué nos serviría? ¿Existe alguna manera de sacarle partido?

-El uso de cochecitos no permite, entre otras cosas, ofrecerle al bebé el contacto necesario que necesitan en sus primeros meses. Pero a medida que van creciendo, dicha necesidad va disminuyendo y conforme el tiempo pasa puede ser viable plantearse un uso más o menos “normal” del carrito. Y es que estoy segura de que la mayoría de las personas que están leyendo esta entrevista, si tienen hijos, han vivido la experiencia de acabar con el bebé en brazos y empujando un carro. Cosa que obviamente no es práctica ni cómoda. Además de convertirse en un verdadero problema si necesitas circular por sitios en donde la topografía o arquitectura es complicada, además de ocuparte ambas manos.

El porteo, una forma de establecer apego seguro

-Al parecer está muy cuestionado el hecho de llevar a los bebés mucho tiempo en brazos. ¿Qué opinas de esto?

-Estamos en una sociedad en donde se intenta conseguir a toda costa que los niños desarrollen autonomía e independencia temprana creyendo así que se convertirán en adultos resolutivos y más capaces de enfrentarse a la vida. Pero la realidad es, que el ser humano necesita completar la primera fase de desarrollo tras el nacimiento. Y es en esa fase donde necesita el contacto casi permanente con el adulto de referencia (por lo general es la madre) y si en ese momento se lo damos es cuando de verdad vamos a conseguir que ese niño de mayor sea autónomo, tenga una sana autoestima y personalidad.

Eso de querer conseguir que el bebé duerma solo, se consuele solo, juegue solo durante un par de horas en un parque, lo único que consigue es crearnos falsas expectativas y muchísima frustración. Creo que nos toca reflexionar un poco: la parte de la vida en la cual los niños son recién nacidos y bebés pequeños, es muy corta en comparación con el promedio de vida adulta y creo que merece la pena, en ese poco tiempo que el bebé tiene unas necesidades muy primarias (contacto y alimento), brindarle lo que necesita.

-¿Hay un límite de edad en el porteo?

-Cuando pensamos en el porteo, normalmente nos viene la imagen del pequeño recién nacido recostado tranquilamente en el pecho de la madre. Pero eso sólo ocurre los primeros meses, luego el porteo adquiere otra dinámica en la que el bebé o niño más grande empieza a demandar otra relación con el mundo. Es entonces cuando el porteo se convierte en una herramienta de transportar y dar consuelo en un momento puntual. Un niño de un año por ejemplo no está todo el día encima como lo podría estar un recién nacido. Pero lo más común es que sea necesario portearle en varios momentos durante el día, ya sea para ir a comprar pan o para ayudarle a dormirse.

El porteo, una forma de establecer apego seguro

-Entonces, ¿hasta cuándo portear?

-Hasta donde tú quieras y el bebé o niño quiera, si os hace falta. Nosotros por ejemplo, hacemos senderismo. Mis hijos mayores de 6 y 9 años ya tienen la suficiente resistencia andando como para ser capaces de seguirnos sin ningún problema. Pero cuando tenían 4 y 7 años respectivamente, en algunos momentos, el más pequeño se cansaba. Y esto podía suceder con 4, 5 y hasta 6 años en los que requirió algún momento de porteo puntual. ¿Cuál es la conclusión? volver a recalcar que no existe un límite más allá del que los deseos y/o necesidad del niño y porteador establezcan. Siempre y cuando se respete la resistencia del propio cuerpo, por supuesto. Y por lo general, cuando porteamos a menudo, dicha resistencia suele estar hasta que llega la edad en la que el niño es completamente independiente a la hora de andar junto a nosotros (7 u 8 años).

-¿Los niños porteados no presentarán alteración en sus etapas evolutivas (caminar, sentarse, gatear, etc)?

- Realmente el porteo no interfiere con el desarrollo de la motricidad siempre que se respete la necesidad de suelo y movimiento libre. Muchos de los maratonistas más brillantes provienen de África, lugar en el que con toda probabilidad fueron porteados de pequeños. No existe realmente una relación a favor o en contra del porteo con respecto al desarrollo de la motricidad. Aunque sí es verdad que al parecer los niños porteados adquieren control cefálico mucho antes, porque tienen más oportunidades de practicar movimientos de la cabeza en posición vertical. Esto sucede por ejemplo, cuando separa el rostro del cuerpo del adulto para mirar en otras direcciones.

Pero en el resto de hitos del desarrollo no hay diferencias significativas entre los bebés porteados y los que no. Aunque muchas familias suelen referir que sus niños porteados son bastante audaces y capaces de animarse a hacer con menos temor cosas como subirse a los aparatos de los parques, en realidad más allá del desarrollo motriz, es fruto de lo que hablábamos antes, la seguridad de sentirse acompañado.

El porteo, una forma de establecer apego seguro

-¿Cuál es la posición adecuada de un bebé porteado?

-Un bebé correctamente colocado en el portabebés (ergonómico) mantiene su posición fisiológica. Y esta varía ligeramente entre un bebé recién nacido y un bebé más grande. Pero podemos resumirlo en que la pelvis ha de ir basculada de manera que queden las rodillas más elevadas de la altura del culete y la espalda redondeada. La cabeza apoyada contra el cuerpo del adulto de manera que las vías respiratorias queden libres y despejadas, esto es con la barbilla separada del esternón para prevenir asfixias posturales.

-¿Qué implicaciones positivas tendría para la madre el llevar a su bebé cerca?

-Siempre hablamos de los beneficios del contacto para los bebés pero los cuidadores o padres también reciben ventajas, sobre todo las madres que por la biología del embarazo, parto y postparto quienes tienen beneficios extra como por ejemplo el favorecimiento del equilibrio endocrino del postparto facilitando la lactancia y disminuyendo los índices de baby blues y depresión postparto. Por supuesto si hay un cuadro de depresión postparto o psicosis puerperial hay que consultar inmediatamente a un profesional. Para ambos cuidadores, padre y madre, el contacto supone un incremento en los niveles de oxitocina que es la hormona del amor y nos prepara para estar más disponibles a la intensa demanda de un recién nacido. También nos facilita la comunicación con el bebé porque aprendemos a identificar con mayor facilidad sus propias señales indicativas de sueño, hambre, molestias particulares, etc. Además de todos estos beneficios se suma lo que ya habíamos descrito antes, la libertad de movimiento y la facilidad de combinar rutinas diarias con el cuidado de los hijos.

El porteo, una forma de establecer apego seguro

-Muchos relacionan el uso de portabebés con costumbres ajenas a la cultura moderna occidental. ¿Es acaso negativo? ¿El hecho de cuidar corporalmente a los bebés humanos no debería ser lo natural ?

- Es cierto que se suele asociar (aunque cada vez menos) con costumbres antiguas o caracteristicas de gente de pueblos con recursos económicos limitados. La verdad es que si lo pensamos fríamente, el ser humano es un animal cazador-recolector, la agricultura nos acompaña desde hace diez mil años lo cual no es tiempo suficiente para que la genética del ser humano haya cambiado. Entonces lo que nuestro cuerpo espera, es todo lo que hacíamos cuando éramos cazadores recolectores, y un cazador-recolector de hace diez mil años vivía en un entorno en el que los bebés eran llevados encima de un adulto. En principio por su madre, debido a la disponibilidad del pecho y conforme el bebé fuera creciendo, entrarían en juego otros cuidadores como por ejemplo los niños más grandes. Así que desde luego, lo natural es que el cuerpo de un adulto o ser humano mayor, sea el hábitat normal de un bebé.

-¿Podemos concluir que el porteo va más de allá de tradiciones, practicidad o modas. ¿algo más por agregar?

-Sí, es una herramienta que nos permite criar y seguir con nuestro ritmo de vida. Es una manera elegante, por qué no, de llevar a los bebés. Los portabebés pueden ser bonitos complementos que podemos combinar con nuestra ropa o estilo, incluso hay firmas de moda en portabebés que se han convertido en tendencia entre el público más exigente. Pero sobre todo son una herramienta súper útil para establecer las primeras bases de una comunicación profunda con nuestro hijo que les haga sentirse seguros, acompañados y amados y creo que eso es algo maravilloso que le podemos brindar para toda la vida.

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