Usamos más del diez por ciento de la capacidad cerebral y el pelo y las uñas dejan de crecer después de la muerte
La ciencia desmonta los falsos mitos
Circulan de boca en boca sin rigor. La ciencia ha demostrado que algunas de sus teorías no tenían fundamento.
madrid- Hay cientos. Unos son viejos y poco rigurosos estudios científicos que han sido desmontados varias veces pero que siguen pasando de boca en boca por el argumentario popular desde hace décadas. Otros, simples leyendas urbanas que se transmiten como un virus cualquiera en las amigables tertulias del bar de la esquina. Los menos representan bulos interesados con dudosos objetivos comerciales. Veamos cuáles son las mayores falsas creencias de la «ciencia».
CAPACIDAD CEREBRAL
«Sólo usamos una décima parte de la capacidad cerebral»
Una falsa creencia originada por la interpretación del discurso de un psiquiatra estadounidense a principios del siglo XX y falsamente atribuida a Einstein que, a pesar de haber sido rebatida una y mil veces por experimentos de todo tipo, incluyendo los más sofisticados sistemas de imagen molecular computerizada, sigue tan vigente como el primer día. En realidad, usamos distintas partes del cerebro casi todo el tiempo, incluso cuando dormimos. La señal eléctrica de los pensamientos y la memoria es tan débil que resulta difícil detectarla, por lo que había sido imposible demostrar la falsedad del mito hasta hace relativamente poco. De lo contrario, ¿para qué lo íbamos a tener tan grande?
LENTEJAS Y ESPINACAS
«Comer lentejas y espinacas supone un gran aporte de hierro»
Falso. Las lentejas poseen sustancias –como el calcio y los fosfatos– que hacen difícil su absorción intestinal, mientras que las espinacas tampoco destacan precisamente por su contenido férrico, que ni siquiera llega a los 20 miligramos por kilo. El bulo proviene de un estudio encargado en Estados Unidos durante una epidemia de anemia ferropénica que se produjo después de la I Guerra Mundial. Un funcionario leyó un estudio alemán que contenía una errata y lo dio por bueno sin contrastarlo. Hasta se diseñó un personaje –Popeye el marino– que difundiese las bondades de las espinacas. Si se quiere hierro de verdad, los alimentos más ricos son la morcilla –con 300 mg por kilo– y demás productos cárnicos ricos en hierro de origen animal, que son más fácilmente asimilable, además de los berberechos.
MURALLA CHINA
«La Gran Muralla china es la única construcción que se ve desde el espacio»
Mito extraído de la obra de Richard Halliburton «Segundo libro de aventuras: el Oriente», publicado en 1938 en Estados Unidos, que afirmaba que los astrónomos aseguraban que se podría ver la construcción imperial china desde la Luna. La realidad es que ni se ve desde el espacio –se puede reconocer sólo si se sabe dónde está–, ni que es la única construcción visible, ya que las pirámides de Giza también son reconocibles. Es de noche cuando el espectáculo de la civilización humana se muestra en todo su esplendor desde ahí arriba, ya que la cada vez más abundante contaminación lumínica ha transformado el aspecto de la cara oscura de la Tierra en poco más de 200 años. A costa, eso sí, de no poder disfrutar de la contemplación de las estrellas nosotros mismos.
CALOR HUMANO
«El cuerpo humano pierde más calor por la cabeza»
Un falso mito muy extendido y que tiene su origen en un estudio realizado por el ejército soviético para minimizar las pérdidas de calor de sus soldados en las duras condiciones del invierno ruso. El «ingeniero» que llevó a cabo el experimento puso a varios voluntarios con su equipo de invierno a la intemperie tras una sesión de ejercicio físico y los fotografió con una cámara de infrarrojos. Cuando reveló las instantáneas vio cómo el calor corporal parecía escaparse por la cabeza de los voluntarios. Olvidó pedirles que se pusieran sus capuchas. Ocurre que la mayor pérdida de calor corporal se produce a la altura del abdomen.
PELO Y UÑAS
«El pelo y las uñas siguen creciendo después de muerto»
En realidad es una ilusión óptica efecto de la deshidratación que sufre el cadáver al detenerse el aporte de agua que recibimos constantemente mediante la respiración y la ingesta de alimentos y bebidas. Al retraerse la piel del cadáver horas después de morir, da la sensación de que el pelo y las uñas han crecido, cuando simplemente asoman más. Otro bulo relativo al pelo es que al cortarlo o raparlo crece más fuerte. Falso también. Sólo da la sensación de que tiene mayor porte al estar las puntas cuadradas y «limpias», no desgastadas ni debilitadas por el tiempo.
CUCHARILLA EN EL CAVA
«Meter una cucharilla en una botella de cava abierta evita que se pierda el gas»
La concentración del gas contenido en un líquido depende sobre todo de dos factores: la temperatura y la presión. Si se mantiene fría una bebida espumosa o carbonatada recién abierta, mantendrá gran parte del gas durante unas horas, lo que no sucederá si en cambio la dejamos fuera de la nevera, por mucho que metamos cucharillas de la mejor plata por el cuello de la botella. Un tapón de vacío como los que utilizan los amantes del vino también puede hacer maravillas, pues no sólo evita que se escape el gas que quede en la bebida al mantener la presión, sino que conservará el cava en buen estado al impedir su oxidación por contacto con el aire.















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