El ex Tequila publica un álbum de rock & roll esencial con nuevos aires

Ariel Rot en frecuencia modulada

22 Abril 10 - Ulises Fuente - Madrid

Vuelve con espíritu de autoafirmación. Después de un año y medio de carretera nostalgia con Tequila, Ariel Rot vuelve con disco en solitario, el «nosécuantos» de su carrera, dice, pero fiel a sí mismo al encontrarse solo. «Solo Rot» parte de canciones de rock & roll clásico «con el espíritu de lo novedoso después de un tiempo tocando cosas que compuse cuando era adolescente con mis viejos amigos». Rot flirtea en el nuevo álbum con con el swing, el jazz, el rock latino y los aires fronterizos.1

«He partido de Chuck Berry y de los Rolling Stones, pero me voy aliando con otros géneros, que es algo que no es novedoso, pero que nadie espere nuevas tendencias en un disco mío porque sería forzado», dice el argentino, que busca que la novedad sea «la canción en sí misma». Arreglos vocales, órganos, pianos adornan los temas del álbum, pero sin pasarse. Parte de la culpa del sonido es de Pete Thomas, batería de los Atractions, la banda que acompaña a Elvis Costello y uno de los mejores percusionistas del mundo.

Conseguir el sonido
«Con un buen batería no necesitas electrónica», dice el músico, que, a pesar de ser un viejo rockero no es un talibán antitecnológico: «Los ordenadores facilitan mucho las grabaciones, y al final lo que importa es conseguir el sonido que quieres, da igual cómo. En todo caso, no creo que la electrónica pueda considerarse ahora una nueva tendencia».

Thomas se implicó «hasta el punto que le dejé. Es un gran músico, y da lo mejor siempre, pero en la medida en que provoques esa situación, porque estos grandes intérpretes están acostumbrados a hacer grabaciones con piloto automático». Rot provocó la situación introduciendo «nuevas frecuencias», es decir, los otros aires que soplan en  las canciones de «Solo Rot». «A cada canción le hemos dado todo el tiempo que necesitaba, partiendo de los maravillosos arranques rítmicos de Pete, que dejó un material para que el resto del camino fuera fácil, fluido y placentero», asegura.

Su relación se remonta a hace diez años, cuando publicó su primer disco en solitario. «Resultó que no era tan complicado, que se podía negociar con una banda como esa. Cuando llegó la hora de mirar el presupuesto, decidí que prefería ahorrar en otras cosas pero darme el lujo de empezar la grabación con el mejor pie».

Mirando atrás, la vuelta de Tequila le ha permitido «subir algunos peldaños» con la guitarra, reabrir algunas puertas que por lo visto no estaban cerradas con llave y volver a disfrutar como un simple guitarrista «tocando a un costado». «Fue fantástico, reencontrame con ese material y rehacerlo un poco», asegura. De ese tiempo queda en el nuevo disco canciones con un decidido estilo narrativo, que parten de frases sueltas de las que nacen historias, a veces con lenguaje callejero y otras un poco literarias, como «Papi dame la mano», canción inspirada en el poema «Papá, dame la mano que tengo miedo» de Leopoldo Panero. «Pero yo no  puedo ni sé hacer poesía abstracta con las canciones, hace falta que acaben teniendo un sentido y contando algo», dice Rot.

Sobre la piratería prefiere no pronunciarse: «Si no tienen ni idea de resolverlo los que están centrados en el tema, pues yo menos. No soy juez ni lo quiero ser, ni mucho menos policía. Entonces simplemente mi manera de resolverlo es seguir c onfiando en la buena música. Es interesante que todo el mundo hable de eso, pero es un poco triste que sea la única forma de que la gente de la calle hable de música».


No al fútbol
Para un argentino, los goles que logra el barcelonista Leo Messi y que no consigue con su selección son un tema recurrente y de identidad nacional. Siempre acaba saliendo, pero Rot sorprende: «No, al fútbol no pienso dedicarle una canción. Ya me ocupa  bastante tiempo todas las semanas». ¿Bastante tiempo? «Sí, es que mi hijo es un fanático, y, entre sus partidos,  entrenamientos y todos lo que vemos en televisión...», dice con expresión doméstica del pequeño de ocho años. Esto con Tequila no pasaba.

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