Arturo San Agustín da voz a Rosa Gil para ahondar en la vida del barrio

Crónica de Barcelona a través de los ojos de Casa Leopoldo

2 Julio 09 - Sonia Doménech

barcelona- Se casó con un torero portugués que le dijo que no la quería pero la necesitaba. Aprendió a comer espaguetis a las faldas del cubano Fulgencio Batista. En Inglaterra, hizo tortillas y otros manjares mediterráneos para Elton John y Tom Jones. En Casa Leopoldo ha servido a Milos Forman, a una antipática Juliette Binoche y, sobre todo, a un sinfín de toreros y escritores como Vázquez Montalbán. Es Rosa Gil, nieta del fundador del mítico restaurante del Raval, y su historia ilustra la evolución de Barcelona en un libro escrito por la pluma certera de Arturo San Agustín. «La Nena del Leopoldo» (El Aleph) es una mirada intimista al antes chino o distrito quinto barcelonés realizada a través de una de las personas que trabaja día a día para que el barrio tenga brío, Rosa Gil, Nena para la familia, es una persona fantástica cuya vida da para muchas novelas. «Me he limitado a descubrir un personaje polifacético y fascinante», cuenta San Agustín, que ha retratado «un Raval que no es el que sale en los libros porque siempre sale el Raval de los señoritos y ella lucha por la defensa del barrio». Rosa Gil sabe que Casa Leopoldo no es la pequeña tasca que comenzó su abuelo, un espacio por el que han pasado republicanos, mandos franquistas y toreros, muchos toreros. La Nena no mira con nostalgia, es consciente de que los tiempos cambian y «aunque hace años que esta casa no ve un torero», según sus palabras, los mejores, como José Tomás, siguen acercándose a este local que ahora tiene al lado una gran rambla. «Son estas cosas las que revitalizan el barrio», dice ella, una de las grandes defensoras del Raval.

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