Mobiliario urbano con un 100% de caucho reciclado
El Instituto Tecnológico del Plástico fabricará bolardos, bancos y badenes, con el fin de reducir los neumáticos en desuso y evitar riesgos de caídas
Campos de fútbol con césped artificial, aislante para viviendas, pastillas de freno de camión o asfalto son algunos de los hitos del reciclaje de neumáticos fuera de uso sucedidos hasta ahora. En un futuro serán los bolardos, los bancos, las papeleras, los badenes y las tapas perforadas de canaletas de aguas pluviales.
Según ha podido saber este semanario, el Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas) acaba de comenzar un proyecto de 30 meses de duración con el que gran parte del mobiliario urbano será hecho con este material. Pero «con otro proceso que, gracias al triturado en temperaturas ambientales, permite mejorar las propiedades morfológicas de la materia y utilizar un mayor porcentaje de neumáticos usados, el cien por cien», avanza Enrique Díaz Escriche, responsable del proyecto.
Financiado por la Comisión Europea con más de un millón de euros, el proyecto Eco-Rubber (segunda parte del proyecto Criosinter) permitirá así reducir los millones de neumáticos que se desechan cada año en la UE (en 2007 se acumularon 3,4 millones). En definitiva, dar una vida útil a un producto que de otro modo acabaría en su mayoría valorizándose energéticamente (con el consiguiente ahorro energético pero con el inconveniente de aumentar las emisiones de gases). Y que además evita utilizar caucho virgen, madera u hormigón, así como riesgo de caídas.
La diferencia entre la novedosa gestión de neumáticos usados y la que se hacía hasta ahora, radica en el proceso. Se busca la separación total de las partículas de acero y restos textiles del caucho triturado y la obtención de una forma rugosa de la partícula triturada. El resultado de pasar el neumático por una especie de molino con cuchillas convierte el caucho en polvo. Pero, mientras para el reciclado actual se utilizan aglomerantes que logran que se transforme el residuo en productos listos para ser introducidos en el mercado, de este otro modo se logran partículas rugosas que se unen mejor con otras que las planas, lo que permite que el cien por cien del material sea con neumático reciclado (sin adhesivos). Por ejemplo, «el pavimento de los parques infantiles hecho hoy con caucho reciclado tiene una proporción aproximada de 25 por ciento de aglomerantes y un 75 por ciento de caucho, en un futuro será cien por cien caucho reciclado», explica Díaz.
Impacto ambiental
Ahora bien, lo cierto es que el proceso de triturar mecánicamente a temperaturas ambiente «consume el doble de energía que el de triturado en frío, además de que puede desprender algo de olor», reconoce Díaz. De hecho, el impacto ambiental estimado del proyecto liderado por Aimplas y en el que participan Recipneu, Bases Poliméricas 2006 y el instituto IBV, será de 3.861.600.000 megajulios (MJ) consumidos al año y la emisión 39.375 toneladas de CO2. A cambio, se reducirán 60.000 toneladas anuales de neumático usado.
















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