Protesta por los desalojos de ancianos en Begoña
sevilla- Una treintena de personas se concentraron ayer ante el Ayuntamiento para protestar por los desalojos de vecinos, en algunos casos ancianos, residentes en pisos construidos en la década de los 50 en la barriada de Begoña. Los manifestantes instalaron mesas y sillas y exhibieron pancartas en las que se exigía que no exista «ningún desalojo sin realojo», además de otros lemas, como «vivienda digna, derecho universal». También colgaron una pancarta en la Plaza Nueva en la que pidieron que se pare la «especulación» con las viviendas y promovieron una recogida de firmas para apoyar su reivindicación. Los manifestantes se taparon las caras con grandes fotografías de dos de los últimos afectados por los desalojos, Esperanza Domínguez, de 88 años, que fue juzgada el pasado lunes por no querer abandonar su casa, y Juan León, de 63, que acudió a la protesta ayudado de una muleta. El portavoz de los vecinos, Carlos Serrano, explicó que en los dos últimos años se ha desalojado a doce familias de la calle Guadalcanal número 5 y de los números 8 y 10 de la calle Valdelarco. Además, agregó que en esos inmuebles quedan viviendo trece familias, de las que cuatro sufren una situación más grave porque es inminente su salida. Igualmente, señaló que la propuesta de los vecinos pasa porque la Junta y el Ayuntamiento compren los inmuebles, la única forma de evitar que en los próximos meses «estemos en la calle». Los vecinos afirmaron que la constructora Ópera S. L. les avisó en marzo de 2007 de que no les renovarían los contratos y les ofrecían la opción de comprar las viviendas «por 28 millones de pesetas», un precio que consideraron «abusivo». Entonces, decidieron asociarse para pedir al Ayuntamiento que comprara los inmuebles, aunque no han recibido aún una respuesta afirmativa por parte de ninguna delegación municipal.















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