sábado, 21 enero 2017
17:25
Actualizado a las 
Ofrecido por:
  • 1

Carbonero y la Roja

A las mujeres se nos hizo responsables de que fuésemos expulsados del paraíso, incluso de eso nos echaron la culpa. La mujer es pecadora, pérfida figura de la tentación. Y claro, la culpa de que España perdiese su primer partido la tuvo Sara Carbonero.
 Da igual que su novio, Casillas, fuese el que menos tuviera que trabajar, pues a su portería llegaron pocas veces los suizos; da igual que tanto balón se les fuese a nuestros delanteros por encima de los largueros, por los lados o que nuestra puntería resultara funesta.
Da igual, la culpa la tuvo Sara Carbonero. Y es que la Carbonero, maliciosa mujer, tiene un pecado por el que merece ser machacada. Resulta que además de ser una periodista con reputación, además de ser inteligente, resulta... ¡que encima se atreve a estar buena! ¿¡Pero quién se ha creído que es; no tenía suficiente con estar buena?! No, no le bastaba no. No podía quedarse en casa lavándole los calcetines a Iker ni probándose ropa; resulta que además ha tenido la desfachatez de estudiar periodismo y ¡periodismo deportivo! Claaaro, ella fue la culpable, la prensa lo dictaminó.
Pero la prensa de ayer no, si ganó España a Honduras nada tuvo que ver la Carbonero. Si la selección pierde la culpa es de ella, si gana, ni se le nombra. Machismo+ Machismo= Machismo. Ésta es la fórmula española de siempre. Pobre Sara… La culpa es de ella, otra mujer reo de los hombres, pérfida Sara-Eva de ojos como el cielo e intenciones ocultas…

SIGUENOS EN LA RAZÓN