viernes, 28 julio 2017
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La huelga política por José Clemente

L os sindicatos ya han puesto fecha a la   huelga general «política» que llevarán a cabo contra la voluntad del pueblo español el próximo 29 de marzo, a escasos días de esos cien de «cortesía» o «confianza» que se suele otorgar a cualquiera que gane unas elecciones generales. Pero no. Las centrales sindicales CC OO y UGT han retomado el viejo concepto marxista de «correas de transmisión» para hacer la vida imposible al gobierno de Mariano Rajoy, lo que ya ha provocado las primeras deserciones de algunos otros sindicatos como USO y CSI-F, que no han dejado pasar ni las primeras 24 horas de la convocatoria para desmarcarse de la huelga por considerarla «partidista y política», que sólo trata de justificar su propia existencia para acceder, por ley, a las cuantiosas ayudas del Estado, en vez de financiarse con los fondos de sus propios afiliados como ocurre en la mayoría de los países de nuestro entorno. Además, la convocatoria se efectúa en vísperas de la presentación de los Presupuestos Generales del Estado y cuatro días después de las elecciones autonómicas a la Junta de Andalucía, donde se prevé un batacazo histórico del PSOE en su principal granero de votos. La huelga general, considerada por los sindicatos convocantes como «justa y necesaria», reúne todos los elementos de haber sido dictada por el propio Rubalcaba, quien empleó los mismos términos al referirse a las protestas estudiantiles. La voz de la calle, por muy legítima que sea, no dejará de estar manipulada y dirigida por los perdedores de Ferraz y del Palacio de San Telmo, para acallar de ese modo la derrota política que se avecina y que lo que descubriremos después alcance tintes de escándalo mundial, lo que obligará a la Justicia a emplearse a fondo para poner orden en el despilfarro generalizado y los dispendios del erario en putas y cocaína. Rubalcaba quiere una España a la griega, por eso los sindicatos convocantes no garantizarán los servicios mínimos y todos los españoles perderemos cerca de 8.000 millones de euros, el equivalente al subsidio de desempleo de un año. No nos sobra el dinero, necesitamos una imagen fuerte y seria en el exterior y que los españoles remen todos en el mismo sentido, justamente lo contrario de lo que buscan Rubalcaba, Lara, Toxo y Méndez. 
 

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