lunes, 29 mayo 2017
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Grito unánime contra los «matarifes»

  • Unas 10.000 personas se manifiestan para hacer saber a los abortistas que «no son bienvenidos» y convierten Sevilla en «capital de la vida» por un día

SEVILLA- Bajo el grito unánime de «Vida sí, aborto no» y con el lema de «Sevilla, capital de la vida», unas 10.000 personas, según la organización, se echaron a la calle para protestar contra «el negocio de la muerte» a las puertas del hotel donde tiene lugar el IX Congreso de  la Federación Internacional de Profesionales del Aborto y la Contracepción (Fiapac).
Más de sesenta asociaciones quisieron sumarse al acto contrario a «la pantomima que tenía lugar en el hotel» y hasta la capital se desplazaron familias enteras procedentes de todos los rincones del país y hasta de fuera de nuestras fronteras, con la idea de hacer saber a los abortistas que «no son bienvenidos», porque «no queremos mezclarnos con matarifes».
Ignacio Arsuaga, presidente de HazteOír, se felicitó de que, gracias a la respuesta de los asistentes, la ciudad se transformara en pocas horas de «capital mundial del aborto» en «capital mundial de la vida». «Frente a los que se lucran con el negocio de matar –dijo–, Sevilla es un lugar lleno de esperanza».
Desde Derecho a Vivir –convocante del acto–, Gádor Joya, su portavoz nacional, hizo referencia a los participantes en el congreso para afirmar que «se hacen llamar profesionales de la medicina», pero «su éxito significa acabar con una vida», por lo que, «son profesionales nada más que de la muerte», apuntando el dato de que «en España facturan al año, declarados, más de 50 millones de euros».
Sólo interrumpidas por sintonías elegidas para la ocasión –«Viva la vida» o «Que canten los niños»–, y acompañadas desde la multitud con gritos de «asesinos» o «a los aborteros sí los parieron», sobre el escenario se sucedieron intervenciones con el factor común de la «defensa de la vida desde la concepción».
Acerca de las acusaciones de hostigamiento, por parte de las asociaciones provida, hacia la cadena de hoteles que ha acogido el congreso, Juan María del Pino, presidente de la Federación Española Católica de Padres y Alumnos, aseguró que «hemos intentado que no fuera amparado por esta cadena comercial», pero se negaron, alegando que «no somos causas objetivas», a pesar de que les «ofrecimos una salida digna, hasta resarciéndoles económicamente». «Han perdido una oportunidad de defender la vida y ganar más dinero», consideró.

«Sólo Dios es señor de la vida»
José Manuel Albiac, médico y hermano mayor de la Soledad de San Lorenzo, defendió que «Sevilla, ciudad de luz, no puede consentir un congreso pro-oscuridad», y remitió al mandamiento «No matarás» para concluir que «sólo Dios es señor de la vida y nadie puede atribuirse el derecho a matar».
El acto finalizó con la lectura de un manifiesto en contra de la actuación del Ayuntamiento y la Junta, que, «además de dar al congreso soporte institucional y económico, lo calificaron ‘de interés científico-sanitario'», para exigirles que «dejen de financiar con nuestro dinero la industria del aborto», que se enriquece «a costa del sufrimiento de las madres».


Al margen de ideas políticas
De éxito total definieron desde Derecho a Vivir la jornada de ayer, sobre todo por el «entusiasmo» expresado por los numerosos asistentes. Para José Alejandro Ariza, miembro de la plataforma, «un país que mata a sus crías no puede llegar muy lejos», por lo que «vamos a exigirle a cualquier Gobierno, sea del signo político que sea, que derogue esa ley y trabaje en campañas de ayuda a la mujer». Por su parte, Mar Llera, profesora de la Facultad de Comunicación, quiso reivindicar la «sensibilidad provida» presente también en la izquierda. Defendió el «pluralismo» y la necesidad de buscar otras alternativas al aborto «poniéndose en la piel de quien se plantea esa salida».

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