Estreno

«Atraco»: Maldita la gracia

Dirección: Eduard Cortés. Intérpretes: Guillermo Francella, Amaia Salamanca, Óscar Jaenada. España-Argentina, 12 Duración: 112 min. Policiaco.

La Razón
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¿Por qué en cierto cine español las reconstrucciones de época, sobre todo de la España franquista, son tan acartonadas, tan limpias? No hay ni una mota de polvo, ni un asomo del desgaste que la Historia posa sobre sillas, mesas y actores. En «¡Atraco!» se nota el esfuerzo de producción, se valora la eficacia de algunos actores (sobre todo de Guillermo Francella) y se agradece la tentativa de hacer cine comercial y de género desde la competencia técnica, pero la película tiene el mismo problema que «Los Pelayo», que Eduard Cortés estrenó hace apenas unos meses: una alarmante falta de personalidad y una vis cómica que no funciona ni a tiros. El tándem de argentinos canallas que viajan a España para poner las joyas de Eva Perón a buen recaudo –esto es, a salvo de las garras de Carmen Polo– representan el payaso augusto y el clown torpe. La química entre Francella y Nicolas Cabré es inexistente. Cuando «¡Atraco!» decide virar hacia el drama no ha conseguido que les cojamos cariño a los personajes. Da la impresión que Cortés no sabía muy bien qué contar, si una fábula picaresca o un policíaco con ínfulas de documento histórico sobre la dictadura.