sábado, 29 agosto 2015
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OPINIÓN: Discrepancias educadas

La aparente amabilidad que desprendía la entrevista entre el president  Artur Mas y el primer secretario de los socialistas catalanes, Pere Navarro, no puede esconder las profundas discrepancias que se evidenciaron en las posteriores explicaciones.
Ante la prioridad por un pacto fiscal del primero, la prioridad del otro era un pacto social. Un aparente diálogo de sordos que en el fondo responde a la diferente concepción de los recursos que administre el Govern. Para unos, son un fin en sí mismos; para los otros, un medio para satisfacer las necesidades de los ciudadanos que constituyen Catalunya.
No obstante, el rechazo a la demanda del PSC para ser el interlocutor preferente para determinar el contenido del pacto fiscal bajo el argumento de que «los cuatro diputados que aportaba más que ERC e ICV juntos no eran relevantes» para reconsiderar el contenido, no es una cuestión menor.
Esa respuesta aritmética comporta una opción estratégica. Se opta por buscar una mayoría en Catalunya, en lugar de construir complicidades con resto de España, mediante la negociación y el acuerdo con partidos catalanes con fuertes conexiones estatales que pueden aportarlas. Esa es una opción estratégica que tampoco se estructura en base a la reclamación del cumplimiento de lo pactado en el Estatut –que no olvidemos es una ley orgánica vigente–, sino que, por el contrario, se aventura propugnando un nuevo proceso de reclamación soberanista.
Muchas veces, esas educadas discrepancias esconden posiciones muy diferenciadas y éste ha sido el caso.

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