viernes, 28 julio 2017
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Lorenzo de Médici: «Soy un Médici indignado»

  • Profesión: escritor.
    Nació: en 1951, en Milán.
    Por qué está aquí: por su novela histórica «Las cartas robadas» (Espasa)

–«Las cartas robadas». ¿Qué cartas le gustaría robar?
–Las del Papa, pero no soy mayordomo de Su Santidad...

–Su novela trata de María de Médicis (París, 1623), reina madre que trata de recuperar el trono. Porque, ¿qué es un Médici sin poder?
–Más que el poder, a los Médici les gustaba tirar de los hilos del poder desde la sombra. No lo olvide: Maquiavelo escribió para nosotros.

–Desciende de una familia legendaria: un botín para un escritor...
–Sin duda. Es un privilegio. He sido besado por los dioses.

–¿Qué le avergüenza de sus antepasados?
–Nada. Hubo envenenadores, sí, pero no se puede juzgar el pasado con los criterios éticos de hoy.

–Los poderosos de hoy ya no utilizan el veneno ni el puñal...
–Ahora usan la información, la manipulación de la información.

–Los Médicis fueron banqueros, reyes, papas. ¿Qué arruinó a la familia?
–La avaricia de quererlo todo. Y la historia se repite: la codicia está en el origen de la crisis.

–¿Los Médici podrían haber causado una crisis así?
–Seguramente, no. No existía la globalización. Los banqueros ahora son peores, toman muchos riesgos en inversiones.

–No me diga que los de su familia no se arriesgaban...
–Mucho menos, y sólo perdonaban la deuda de un rey para conseguir un trono, o sea, a cambio de que una Médici se casara con el rey.

–Hoy, ¿para qué sirve ser un Médici?
–Para mucho. Publico libros presento programas en la TV alemana.

–¿Es usted mecenas de alguien?
–Ni de mí mismo.

–Nunca ha pensado que podría ser pobre, ¿eh?
–La verdad es que no. No soy rico, pero vivo bien: recibí algo de herencia.

–¿Se imagina a un Médici en el 15-M, a un Médici indignado?
–Yo soy un Médici indignado. Me indigna que los más débiles paguen la crisis. Pero no soy una persona de izquierdas: estoy en el centro.

–Todo el mundo está en el centro... comercial.

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