sábado, 04 julio 2015
02:54
Actualizado a las 
Ofrecido por:
  • 1

    $tex_h1

historico

A cada uno lo suyo por Josep Maria Rañé

  • 1

Empieza a ser muy cansino y molesto ese sonsonete de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y que ahora debemos purgar la penitencia, porque se está utilizando para extender a todos las culpas de algunos.

Que el problema es general, se sabe. Que en la solución necesariamente tendrá que participar todo el  mundo, también. Pero de ahí a deducir que como el problema afecta a todos, todos hemos sido responsables, va un trecho. Además de no ser cierto, es profundamente injusto. 

Muchas de las personas que hoy sufren las crueles consecuencias de la crisis, no han tenido ni ganas, ni posibilidad, de vivir en la opulencia irresponsable que nos ha traído hasta aquí. La gran mayoría de ellas lo único que han hecho ha sido trabajar y con su esfuerzo intentar progresar, ellas y sus familias. Imputarles alguna responsabilidad en la crisis que padecen o afirmar que su situación personal se debe a su falta de esfuerzo y ganas de trabajar, resulta de una insensibilidad y un sadismo feroz.

Y hace tanto daño a la moral colectiva como cuando se justifican y exoneran  la recepción de indemnizaciones millonarias por parte de aquellos que han puesto en peligro bancos o empresas o unos gastos de fin de semana en una institución judicial por la misma cantidad que cobraba al año una de esas personas que padece la crisis.

Si esta sociedad no recupera la ética de exigir responsabilidades a cada uno en función de lo que ha hecho no le será posible obtener la colaboración, el compromiso y el esfuerzo colectivo que necesita. 
 

 

Síguenos en