sábado, 24 junio 2017
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Violencia y marginación reducen la comunidad cristiana en Irak a medio millón

  • La violencia generalizada y la marginación, agravada por la falta de libertad religiosa y la pobreza, han propiciado una huida masiva de la comunidad cristiana iraquí, que ha pasado de un millón a 500.000 fieles en los últimos 10 años, ha explicado hoy el obispo iraquí Monseñor Shelmon Warduni.

Monseñor Warduni se encuentra de visita en Madrid, donde hoy se ha reunido con los medios de comunicación en la sede de la ONG Cáritas española, organización que preside en Irak, para explicar la situación que viven los cristianos en ese país, "donde hasta los fetos quieren emigrar".
      
"En los últimos años hemos tenido mucha inmigración. Más de la mitad de la población católica está ahora mismo fuera del país", ha subrayado el obispo.
      
La inseguridad, la falta de paz, y la falta de empleo entre los jóvenes, son los principales escollos que los cristianos iraquíes se encuentran para intentar normalizar si vida, en un país que cada día se enfrenta a ataques con bombas y secuestros.
      
"Tras la ocupación todos esperábamos un cambio, esperábamos que llegara la paz, pero lo que sucedió fue todo lo contrario. Sí, ahora hay libertad, pero, ¿qué tipo de libertad?. ¿Libertad para matar a unos a otros?", ha dicho.
      
Sin embargo, Monseñor Warduni ha asegurado, que a pesar de la actual situación, los musulmanes respetan a los cristianos "en general", y éstos últimos tienen "buena reputación" en el país islámico.
      
"La relación entre la gente de la calle de ambos credos es buena, pero incluso lo es entre los líderes religiosos. Nos solemos reunir y dialogar sobre cómo hacer la paz, cómo lograrla juntos. Nuestra relación es mejor que antes de la ocupación. Trabajamos para resolver juntos los problemas de todos los iraquíes", ha asegurado.
      
La "reconciliación" es la base de la labor que realiza la ONG católica Cáritas en Irak, que cuenta en ese país con 300 voluntarios entre los cuales "también hay muchos musulmanes".
      
"Creemos que mezclar a voluntarios de ambos credos es bueno. Tratamos de transmitir a la sociedad e incluso al gobierno del país que cada uno puede vivir su religión libremente, pero que al final todos son iraquíes", ha explicado.
      
El obispo precisó que otro de los problemas que la comunidad cristiana tuvo que enfrentar fue la "identificación" del cristianismo con la "ocupación norteamericana".
      
"A mucha gente no se le quería ni atender en los mercados, porque entendían que al compartir fe con los soldados, eran sus aliados. No los veían como iraquíes", ha señalado.
      
Sin embargo, ha dicho, "ya es algo que está cambiando, primero por la salida de las tropas y también por el trabajo que estamos realizando para hacer entender a los musulmanes que son sus hermanos, cristianos, pero iraquíes como ellos".
      
La coexistencia de diferentes cultos dentro del cristianismo, "tampoco ha ayudado mucho a la comunidad en Irak".
      
"En Irak conviven cristianos católicos, ortodoxos y protestantes, y dentro de esas divisiones existen otras tantas, aunque la mayoría son caldeos", ha indicado el obispo.
      
De todos ellos, los más problemáticos, según Warduni, son los protestantes, "que experimentaron un auge con la llegada de las tropas americanas y trajeron aparejada una fuerte entrada de capital exterior, por lo que la base del voluntariado cristiano está siendo reclutado por ellos".
      
Además, ha continuado, "estas divisiones no son buenas para la situación de los cristianos en Irak ya que, los musulmanes perciben la distinción entre ritos como una falta de unidad entre nosotros, y no lo entienden porque a ellos no les pasa".
      
El obispo ha concluido subrayando la necesidad de la llegada de la paz y de un contexto seguro en Irak, "que es lo más importante si se quiere avanzar en el resto".

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