domingo, 19 abril 2015
12:36
Actualizado a las 
Ofrecido por:
MOSTRAR STICKY MOSTRAR NORMAL
  • 1

    historico

historico

Bielsa escarmentado

  • 1

MADRID- El Athletic llegó a la excelencia en Old Trafford. El partido ante el United y el disputado en San Mamés, bajo la lluvia, ante el Barcelona fueron la demostración de que los jugadores habían entendido el mensaje futbolístico de Marcelo Bielsa. El técnico, una apuesta personal del presidente Josu Urrutia, conseguía así el reconocimiento unánime de una afición que al comienzo de la temporada receló de su filosofía.

Con el buen juego, acompañado de los resultados, llegó la estabilidad a un Athletic que venía de hacer un gran trabajo con Caparrós, pero con otro estilo de fútbol. El entrenador sevillano puso la base, y con Bielsa han explotado los Muniain, Iturraspe, Susaeta y Aurtenetxe, confirmando Iraola, Javi Martínez y Llorente su calidad. De Marcos, al que Caparrós no utilizaba con frecuencia, se ha convertido en fijo y ha explotado sus condiciones. Para fortalecer el centro del campo llegó Ander Herrera desde Zaragoza.

Con Gorka en la portería, el Athletic ha completado un once al que se suman Ibai Gómez, con una zurda prodigiosa, Toquero e Íñigo Pérez, que ha desarrollado un fútbol de muy alto nivel. Para muchos después del Madrid  y el Barça es el que mejor ha jugado.

Bielsa, curtido como seleccionador de Argentina y Chile y como técnico de Newell's, Atlas, América y Vélez Sarsfield, afronta la final convencido de que las opciones de su equipo pasan por la máxima concentración en los primeros minutos, para que no ocurra lo que le sucedió ante el Atlético en Bucarest, y por la intensidad en todas sus acciones para que el Barcelona no se encuentre cómodo a la hora de desplegar su juego en el centro del campo.

Examen peliagudo, pues, para Marcelo Bielsa. «Cuanto mejor juega un equipo más cerca está de conseguir una victoria», asegura el técnico. El reto es demostrar ante el Barcelona que el Athletic está en condiciones de disputarle la final de igual a igual. Es la despedida de Pep, que admira a Bielsa, pero que hoy no tendrá piedad de su maestro.
 

Síguenos en