Bruselas

Comunicación exterior por César Lumbreras

La Razón
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«¿Cuándo va a pedir España el rescate?». Tras varios meses sin ir por Bruselas y sin pisar los pasillos de las instituciones de la UE, donde se cuece casi todo a distintos niveles, me he dado una vuelta por ellos a principios de esta semana y me han sorprendido estas preguntas hechas a bocajarro por amigos y colegas a los que hacía tiempo que no veía. «¿A qué está esperando Rajoy?». Salí del atolladero como pude preguntando a la vez qué entendía cada uno de ellos por «rescate», porque, a fuerza de manosear este término, ya no sabemos muy bien qué es lo que se esconde detrás. Está claro que se trata de ayudarnos a cambio de algo, pero no es lo mismo que el apoyo sea de 300.000 millones de euros o de 600.000, por poner unas cifras, y tampoco es lo mismo que a cambio de eso haya que ceder mucha o poca soberanía, se deban tocar las pensiones, o no. Pero dejando aparte estas cuestiones, que son importantes y cosa de técnicos, lo que sí me ha llamado la atención es la poca importancia que este Gobierno presta a la comunicación exterior, algo que se nota mucho en Bruselas, donde se concentran una gran cantidad de periodistas de todo el mundo. Las quejas que me llegaban eran dos. Por un lado, el Ejecutivo de Rajoy no se ocupa de los corresponsales de los medios extranjeros acreditados en España. En segundo lugar, tampoco se explican los planes de La Moncloa en otros países mediante entrevistas, por ejemplo, salvo casos concretos. Eso provoca que la imagen de España sea mala y esté distorsionada en las opiniones públicas de aquellos países que nos tienen que ayudar. Todo un problemón.