miércoles, 20 septiembre 2017
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Ninguno de los 25 detenidos el lunes era alumno del instituto de Valencia

MADRID-Las movilizaciones que se producen estos días en Valencia, cuyo origen es una protesta de carácter estudiantil, han sido instrumentalizadas por movimientos antisistema y de extrema izquierda, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto. De hecho, de las personas que fueron detenidas por la Policía durante los incidentes que se registraron el pasado lunes, ninguna pertenece al Instituto Lluis Vives, donde se han originado las mencionadas protestas. Del total de arrestados desde que se iniciaron los incidentes, 45, tan sólo tres son del referido centro .

Entre los movimientos que tratan de instrumentalizar las protestas, y darles un carácter violento, contra las Fuerzas de Seguridad y contra el Gobierno, figuran  «skin»; «okupas»; «shart-s» y colectivos independentistas, algunos de cuyos miembros fueron identificados el pasado viernes, según las citadas fuentes. También había miembros del Movimiento 15-M.

Sentada
Ese día se produjo una manifestación, que tuvo su origen en el citado Instituto y que, a primeras horas de la tarde, se dirigió hacia el Centro Policial de Zapadores, donde se encontraban los detenidos en los incidentes del día anterior. Al llegar al lugar, realizaron una sentada y cortaron el tráfico, momento en el que actuó la Unidad de Intervención de la Policía, que procedió a pedir la filiación a los 273  congregados.

Del total de identificados, según las citadas fuentes, 57 pertenecían a los citados movimientos antisistema y de extrema izquierda. Nada tenían que ver con la protesta estudiantil, sino que se querían aprovechar de ella. Se produjo una serie de incidentes, en el transcurso de los cuales los miembros de la UIP se limitaron a repeler los ataques con los cascos y los escudos (sin utilizar las defensas) y fueron detenidas seis personas.

Las fuentes consultadas han rechazado que el despliegue policial que se realizó el lunes no fuera el adecuado y que el número de policías que intervinieron resultara insuficiente. De hecho, la UIP desplegó sus cinco grupos, con un total de 250 agentes.

Las actitudes violentas que se registraron se iniciaron cuando unos 300 individuos de los que participaban en las protestas se encapucharon y lanzaron a los agentes policiales adoquines, botellas de cristal, barras de hierro y de madera.

Ante la posibilidad de que los objetos pudieran alcanzar a terceras personas, fue cuando se produjeron las actuaciones policiales. Al haber sido grabadas por cientos de teléfonos y cámaras, como ocurre ahora con cualquier acontecimiento, se han «magnificado», pero fueron las adecuadas para dar solución al problema de orden público que se había suscitado, según las mismas fuentes.

La jornada del lunes se saldó también con 13 heridos, 11 de ellos agentes, así como con la   quema de varios contenedores por la zona centro y Blasco Ibáñez. Algunos de los padres de los detenidos en las protestas estudiantiles, varios de ellos menores, están estudiando interponer de manera conjunta una demanda por la actuación policial que consideran «desproporcionada», informa Ep.


Así se gestó la batalla
La Brigada provincial de Información de la Jefatura Superior de Policía de la Comunidad Valenciana ha elaborado informes diarios sobre las movilizaciones de la pasada semana.

-  13 y 14 de febrero:
Los agentes hablan de incidentes no muy significativos estos días, en los que se llevaron a cabo en el Instituto Luis Vives concentraciones. 

- 15 de febrero:
Unos 150 alumnos cortan el tráfico  desobedeciendo a los agentes. Al ser una concentración no comunicada, los efectivos les ordenaron que se retiraran. Pero en lugar de hacerlo, otro grupo se unió a la «sentada».Pese a que los agentes repitieron que debían abandonar la calzada o serían levantados «en volandas», los estudiantes les respondieron que se quedarían allí todo el día. Los policías recuerdan que en el momento de comenzar a apartarlos, muchos agredieron a los agentes con patadas, mordiscos o escupitajos.

-  16 de febrero:
Los agentes informan de las diferentes protestas de los funcionarios, en las que no se registraron incidentes significativos, y las de los estudiantes, que acabaron con cargas y detenciones. Los problemas comenzaron a las 12:45, cuando muchos manifestantes cortaron la calzada, pasando de 70 a unos 500 en una hora. Los agentes tuvieron que intervenir y detuvieron a seis personas. A las 17:30, 200 personas se dirigieron hacia la Delegación del Gobierno, cuando fueron interceptadas por los agentes, produciéndose «conatos de enfrentamientos». A las 19:00 la concentración se produjo frente a la Jefatura. Unas 150 personas exigían la libertad de los detenidos, provocando lesiones a dos agentes. Fueron arrestadas ocho personas.

-  17 de febrero:
Dos protestas no comunicadas y simultáneas. Una fue en el Instituto, donde 400 personas cortaron el tráfico desobedeciendo a los agentes e insultándoles. En la otra, 100 personas cortaron el tráfico y comenzaron a dispersarse para tratar de esquivar a la Policía. Al final, unas 500 personas trataron de llegar a la Delegación y, al ver que no podían, fueron al centro en el que estaban los arrestados. De camino cortaron el tráfico, volcaron contenedores... hasta que fueron rodeados y comenzaron las identificaciones. Y los forcejeos. Hubo seis detenidos.


Así se gestó la paz
La ciudad de Valencia vivió ayer una nueva y multitudinaria jornada de protestas estudiantiles contra los recortes en educación y la actuación policial, aunque en un tono muy diferente. Transcurrió sin incidentes, con libros como únicas «armas» y donde la polémica en torno a la intervención de la Policía ha llegado hasta el Congreso. Durante todo el día se sucedieron las reacciones a los sucesos del lunes en el centro de Valencia entre los antidisturbios y los manifestantes y se produjeron concentraciones de «solidaridad» con los estudiantes.

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