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«En el fondo marino hay vida alienígena»

«En el fondo marino hay vida alienígena»
«En el fondo marino hay vida alienígena»larazon

MADRID-«Las misiones imposibles son las únicas que tienen éxito». Ésta era la filosofía del oceanógrafo, realizador, divulgador científico y, sobre todo, explorador Jacques-Yves Cousteau. Transmitió la pasión con la que vivió cada una de sus aventuras a millones de adultos y niños «que crecimos con sus historias y con las de otros exploradores. Fueron sus hallazgos los que me animaron a practicar submarinismo, aunque vivía en un pequeño pueblo de Canadá», afirmó a LA RAZÓN el director de cine James Cameron. Su filosofía: «A veces el océano te da un regalo y en otras ocasiones no. Un sólo buceo no te da todas las claves».

En la madrugada del pasado domingo, el padre de «Avatar» y «Titanic» cumplió su sueño desde niño: se convirtió en el primer explorador que alcanza en solitario el punto más profundo del océano en la Fosa de las Marianas, cerca de la isla filipina de Guam. Con un submarino especialmente diseñado para esta misión alcanzó la cota de los10.898 metros y pudo permanecer allí durante cinco horas. Después de 120 minutos de descenso, «era testigo de algo único, había llegado a lo más profundo. Sentí miedo al comienzo, cuando me introduje en el submarino, pero la emoción de saber que vas a estar en un lugar al que no ha llegado nadie supera cualquier cosa. Me sentía como un astronauta y el miedo se disipó. En su lugar, sentí mariposas en el estómago», afirmó el cineasta después de su logro.

La primera misión de la expedición «Deepsea Challenge» se fijó para la medianoche del pasado domingo. En el océano, olas altas y fuerte viento. Unas condiciones que impedían la inmersión. Algo que cambió «a las 4:45 de la mañana. Todo estaba listo para la inmersión. Estuve en el fondo cinco horas. Alrededor de las once y media regresé», confirmó el submarinista. «Todo pasó muy deprisa».

Peces abisales, monstruos submarinos, agua helada, oscuridad total... Éstas son sólo algunas imágenes que se agolpan en la cabeza de todos los que tratan de imaginar, por la influencia de las historias de Julio Verne o de películas del director canadiense como «Abyss», lo más profundo del mar. Y como explica Cameron, la imaginación no va tan desencaminada: «Cuando descendí hasta los 8.000 metros, en otra de mis aventuras, aún se percibía mucha vida, pero más allá de los 10.000 no hay nada. Como mucho, he podido observar algún bicho que no mediría más de una pulgada (2,54 cm). Me da la sensación de que es como pisar otro planeta, descubrir un mundo alienígena».

Una misión espacial
«Fue como una misión espacial –prosigue–. Encontré una zona completamente desolada, similar a la superficie lunar». Una visión que encaja con la de los expertos. «La vida que se puede encontrar a esas profundidades es mínima y muy extraña. Allí habitan seres muy raros, desconocidos, por eso hablar de un mundo alienígena es acertado. Podrían vivir peces sin ojos o con sensores fluorescentes con los que atraen a sus presas. Aunque no creo que haya mucho alimento en esas latitudes», asegura Juan Acosta, geólogo y científico desde el Instituto Español de Oceanografía (IEO). Con respecto a la geología, Jim (como llama al director el resto del equipo), no pudo aportar muchos datos, salvo las pocas muestras que pudo recoger del fondo marino antes de que el brazo robótico se estropeara: «He podido recabar muy poca información física porque la herramienta sufrió un problema técnico que aún desconozco». Sin embargo, las cámaras HD y 3D operaron perfectamente y en el próximo número de la revista «National Geographic» ofrecerán más detalles. Acosta, por su parte, asegura que, en lo que se refiere a la geología, «el fondo que descubrirán será sobre todo de origen biológico, con un fango muy fino y, posiblemente, algunos fragmentos de roca volcánica».

Otro de los desafíos a los que se tuvo que enfrentar el que promete ser el director de «Avatar 2», cuya trama se centra en el mar, y «Avatar 3», es el cambio de temperatura. «En los primeros dos minutos te quedas sin luz y ya nunca vuelve. Pasas de temperaturas superiores a los 35ºC a los 19ºC en pocos instantes». Para combatir este contraste, además de equiparse con varias prendas térmicas, en el interior del «torpedo» se instalaron varios aparatos de calefacción para que «no me congelara».
Otro de los posibles problemas derivados de la congelación era la posible condensación que «me impidiera ver a través de la escotilla, pero los ingenieros crearon un sistema para contrarrestar esta reacción», prosigue. Sin embargo, a pesar de contar con todos los medios para observar lo más profundo, donde no hay , no hay. «Todo estaba muy negro y estoy seguro de que cualquier animal que viva por aquí no tiene pigmentos», afirma el explorador. Cameron se ha ganado el título de «Capitán Nemo del siglo XXI». Su amor por el mar y la exploración en ocasiones como ésta se riñe con su trabajo: «Como la expedición se ha retrasado, tenía que elegir entre quedarme en Filipinas o asistir al estreno de «Titanic 3D» y preferí la aventura a la alfombra roja. Creo que ésta es una de las pocas barreras que quedan por explorar y quiero formar parte de ello».

La expedición que promueven National Geographic y Rolex, «Deepsea Challenge», se completará con 11 misiones más, «yo realizaré tres o cuatro», comenta el director de 57 años. Participan decenas de personas entre geólogos, biólogos e ingenieros. «Somos un equipo único y con esta hazaña sólo hemos alcanzado la primera base, aún nos queda completar las otras dos», bromea al otro lado del teléfono Cameron.