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jueves 21 septiembre 2017
07:10
Actualizado

Aerosmith ruge ante un Sant Jordi muy entregado

BARCELONA- Hace 40 años que están en la carretera. Antes no eran más que unos imitadores de los Rolling Stones. Ahora lo siguen siendo, pero con indentidad propia. Steven Tyler, Joe Perry y compañía quieren revivir sus días felices en esta gira de reencuentro,  «Cocked, locked, ready to rock tour», aunque sus días felices ya pasaron. En directo viajan desde el rock blusero de sus inicios al «AOR» de masas de su última época de gloria en los 90, pero la mezcla se hace espesa y rimbombante. En el fondo siempre quisieron ser Fleetwood Mac, no los Rolling Stones. Siempre quisieron viajar del blues al pop de grandes estadios, aunque le gustaban más el «look» canalla de los Rolling.
El concierto de anoche en el Palau Sant Jordi certificó que Steven Tyler es un gran «frontman»; que Joe Perry es un buen guitarrista, y que los otros dos, se llamen como se llamen, son buenos músicos y cumplen muy bien su papel de comparsa. Sin embargo, la mezcla de todo ello da la sensación de cansancio. Eso sí, nadie les puede negar su gancho para encender a las masas con grandes canciones como «Mama Kin» o «Sweet emotions».
Una de cal y otra de arena
Empezaron con fuerza, sobre seguro, y de un tacazo se sacaron de la chistera temas como «Love in an Elevator», «Back in the Saddle» o «Eat the Rich». Como vemos, era un ir y venir de su época dorada de «wasted rockers» de los 70 a su caricaturesca era pop hollywoodiense hortera de mediados de los 90. La supuesta mala relación entre los miembros de la banda no se notaba, con Tyler siempre batallando por su cuenta y dejando a los demás su pedacito de gloria cuando estaba cansado. En la recta final, «Walk this way» y «Dream on» nos recordaron que, aunque sus días felices han pasado, los tuvieron, y no muchos pueden decir lo mismo.  El público, por ejemplo, salió encantado.

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