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CCM concedió créditos a empresas en quiebra

El Banco de España envía a la Audiencia las irregularidades de la anterior gestión de Caja Castilla-La Mancha. Firmó refinanciaciones a tipos más bajos

  • Juan Pedro Hernández Moltó, el día de la intervención
    Juan Pedro Hernández Moltó, el día de la intervención

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22 de noviembre de 2012. 00:47h

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22/11/2012

MADRID- Los responsables de Caja Castilla-La Mancha, entidad intervenida por el Banco de España a finales de marzo de 2009 y que fue adjudicada en subasta a Cajastur en noviembre de ese mismo año, cometieron todo tipo de irregularidades en varias operaciones de financiación y compraventa de participaciones accionariales, que supusieron un importante quebranto económico, cifrado en decenas de millones de euros. Así se desprende del informe pericial final realizado por el Banco de España a distintas operaciones en el marco de las diligencias previas abiertas en el Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, al que ha tenido acceso LA RAZÓN.

El informe, que analiza las operaciones crediticias con Renovalia, Grupo Naropa, Grupo Lábaro,   Grupo Portillo, T-Solar, entre otras, ha detectado la falta de control de riesgos por parte de la entidad presidida de Juan Pedro Hernández Moltó y un sinfín de actuaciones contrarias a la normativa de la propia caja de ahorros y la recomendada por el Banco de España.

En unos casos no se estudiaba la capacidad de pago del deudor ni se exigía la pignoración de títulos como garantía de los préstamos; en otros, se concedían los créditos sin tener en cuenta el nivel de endeudamiento de los solicitantes. En la mayoría, las condiciones de los préstamos eran extremadamente beneficiosas para el deudor.

En todos ellos, eso sí, CCM asumió riesgos muy superiores a los que recomienda el Banco de España. Sólo algunas operaciones realizadas con el Grupo Portillo, por citar un ejemplo, acabaron por ocasionar pérdidas a la caja de ahorros por importe de 81 millones de euros.

Las prácticas bancarias de CCM en los años previos a su intervención por parte del Banco de España se saltaron todas las normas de prudencia que se exige a una entidad financiera, máxime cuando la crisis empezaba ya a hacer mella en la economía española. Al contrario de lo que hubiera sido deseable, la caja de ahorros emprendió una huida hacia adelante que terminó por condenarla a la intervención.
El grupo CCM tuvo una gran actividad con Luis Portillo e Inmobiliaria Colonial. En julio de 2007, CCM concede un crédito de 60 millones de euros a Zent Inversiones, la sociedad patrimonial de Luis Portillo y su esposa, para ampliar su participación en Inmobiliaria Colonial. Según los peritos del Banco de España, no se analiza correctamente el riesgo ni el valor de las garantías, aunque se aprueba por unanimidad. El tipo de interés de la operación es muy inferior al de operaciones similares en el mercado: euribor más un diferencial del 1,25%. Además no se exige, como hacen otras entidades, la pignoración de acciones de Colonial. CCM asume un riesgo mayor que no se traduce en un mayor tipo de interés. En diciembre de 2007 se concede otro crédito de 5 millones a Zent con la aprobación de los subdirectores generales, argumentando razones de urgencia. Ni ésta ni los riesgos son analizados en profundidad.

Zent ofreció 5,174 millones de participaciones en el aeropuerto de Ciudad Real a un valor de 3,50 euros para minorar la deuda impagada. En 2010, CCM transmitió al Fondo de Garantía de Depósitos la totalidad de sus participaciones en CR Aeropuertos a 0,07 euros. El quebranto para CCM fue del 98%, unos 17,74 millones. La concesión de avales le costó a CCM 68,4 millones de euros en principal, intereses, demoras, comisiones y gastos.

La relación de CCM con Grupo Lábaro fue muy estrecha, aunque también está salpicada de irregularidades. El valor de las empresas para la concesión de créditos por parte de CCM se infla sin que haya informes fiables, se refinancian pagarés en mejores condiciones que las iniciales incluso cuando la empresa (MGB) era incapaz ya de hacer frente a su deuda. La caja llega a financiar a un grupo cuya cabecera está en concurso de acreedores.

 

Operaciones insólitas
La morosidad de CCM llegó en 2009, año de su intervención por el Banco de España, al 14,15%. En esas fechas, los impagos en las entidades financieras se situaban en el 4,96%. Los procentajes hablan por sí solos.
No es de extrañar, con operaciones como la adquisición del 7,199% de T-Solar a Cajasol a 51,07 euros la acción. En las sucesivas ampliaciones de capital que llevó a cabo, los nuevos inversores pagaron entre 16 y 29 euros. Todo un negocio.

 

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