sábado, 25 marzo 2017
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El espíritu de Palo Alto se desarrolla en El Born

BARCELONA- Todo comenzó hace tres años. Nam Nguyen y Tomás Casals, ingeniero industrial e informático, con la energía que sólo implosiona cuando uno está más cerca de los veintitantos que de los treinta y pocos, tuvieron una idea que les ha llevado a desarrollar la primera red educativa global, Tiching. Un buscador de contenidos educativos digitales y una red social que cuenta con 50.000 contenidos, desarrollado gracias a la participación directa de profesores, maestros, pedagógos. Ellos, con su barba incipiente y su cara de no haber roto un plato, son el espíritu de Palo Alto versión «made in Born». Crear el «Google educativo» con red social incluida, no iba ser la primera aventura en la que se embarcan. Ya habían alquilado un local para ofrecer clases particulares que acabó convirtiéndose en una academia, y ya habían escrito más de un centenar de libros educativos para la editorial Aula d'Estudi.

Fue en el 2008 cuando detectaron la inexistencia de referencias educativas en Internet y la dificultad de encontrar material de calidad entre el gran volumen de información disponible en la red. Así que ambos se pusieron las pilas y crearon Tiching. Hoy, tres años después de formular el «¿y si lo creamos?», Nam y Tomás cuentan con el premio a la «mejor solución TIC aplicada a la educación por parte de la empresa en 2011» del congreso de nuevas tecnologías educativas ITWorldEdu y poseen una moderna oficina en Ciutat Vella –con aires a la cosa este americana-–, donde 30 jóvenes en torno a los 30 años desarrollan una plataforma que ya funciona en España, México, Colombia, Perú, Argentina y Chile y con previsión de lanzarse próximamente en Reino Unido, Estados Unidos y Brasil.

«La educación personalizada es el futuro. Recomendar contenidos adaptados a la forma de aprender o a su forma de enseñar es lo que reclaman los docentes y familias», indica Casals. Tanta razón tiene que, en 2009, cuando lanzaron la versión de prueba, 6.000 personas solicitaron probarla. 

Y, ¿cómo funciona Tiching? Sobre una sobria interfaz, el buscador permite encontrar de forma rápida y sencilla todos los contenidos digitales educativos que existen en Internet. Indexados en función del sistema educativo de cada país, cada contenido aparece con las claves necesarias para ser reconocido al instante y (curso escolar, asignatura, tema, idioma, si es gratuito o comercial, y criterios educativos). Contenidos libres que pueden subir los propios profesores.
Todo, en direcciones web cortas para que los maestros puedan indicarlas a sus alumnos en la misma clase.  Otro de los puntos claves de Tiching es su red social. Cada perfil cuenta con su propio muro para convertirse en un espacio de intercambio de información relacionada con el mundo educativo.  «Tenemos un equipo de pedagogía que verifica los datos», apunta Casals.

Tiching se ampliará próximamente gracias a la financiación de empresas privadas y subvenciones públicas en una inversión estrátegica sin capital de riesgo. Que tiemble San Francisco.

 

Un buscador y red social
- El sistema de funcionamiento de Tiching es sencillo. Por un  lado, cuenta con un buscador de contenidos educativos que se estructura en función del sistema de cada país. Actualmente hay más de 50.000 contenidos disponibles y los docentes pueden añadir temario.
-  Otro de los ejes del proyecto es el perfil de cada usuario, que cuenta con un muro donde compartir información educativa. «Permite crear identidad digital educativa y ofrece reconocimiento al docente», explica Casals.

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