domingo, 25 junio 2017
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Una burla a la Semana Santa

  • Con tono agresivo se celebró ayer la manifestación atea, previa concesión de la Delegación de Gobierno, tras un intento fallido el pasado Jueves Santo.

Muchas razones motivaron la suspensión de su «procesión», entre ellos  la ofensa que suponía para las creencias religiosas. «Basta de robar, de mis impuestos al clero, cero», era uno de los mensajes que mostraban  las numerosas pancartas, portadoras de duros mensajes contra la Iglesia, además de objetos que buscaban la burla, como un supuesto cáliz  relleno de galletas.

Unas 200 personas recorrieron las calles de Lavapiés, en principio defendiendo la libertad de manifestación y expresión, pero con el paso del tiempo, esa idea se fue disipando. Muestra de ello es la avalancha de insultos que cayó sobre una creyente cristiana que se oponía al aborto y defendía la figura de Jesucristo. «Provocadores, iros a vuestras manifestaciones de ignorancia, dejar a los ateos en paz», le recriminó un participante. 

«No odiamos a la Iglesia, somos laicos y mantenerla nos cuesta 10.000 millones de euros al año, que con ese dinero solucionen el problema del paro», argumentó uno de los manifestantes. Con esta marcha se pone fin a la polémica que ha rondado estos últimos meses. Ahora los tribunales decidirán si ayer se produjo algún delito contra los fieles.
 

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