jueves, 29 junio 2017
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794 «curas milagro» de funcionarios

MADRID- Hace dos años, la Comunidad de Madrid decidió establecer un control de bajas laborales para evitar prácticas abusivas. Se centró en las áreas de Sanidad, Educación y Asuntos Sociales, porque en éstas se producían «picos» de hasta el 30 por ciento del personal de baja en un día. Se conoce como Plan Especial de Inspección y Control de la Incapacidad Temporal y consiste en vigilar y supervisar los permisos por enfermedad gracias a un convenio con médicos de Atención Primaria a los que se les encargó detectar fraudes.

Sólo el anuncio de la puesta en marcha de este plan «antibajas» provocó que se pidieran 2.991 altas voluntarias en la Consejería de Sanidad.  En total, en menos de un año se ahorraron 27 millones en sustitutos. Esto provocó que en 2011 el plan se «exportara» al resto de consejerías. Los resultados de estos dos años de aplicación del plan los dio ayer el vicepresidente del Gobierno regional, Ignacio González. La Comunidad ha ahorrado 51,2 millones y ha reducido los días de baja entre su personal en 313.705 desde 2010. Según el informe presentado por el consejero de Sanidad, Javier Fernández Lasquetty, en el Consejo de Gobierno de ayer, en estos dos años un total de 150 sanitarios han revisado hasta 165.877 bajas de trabajadores que forman parte de las siete consejerías del Ejecutivo.

En 2011, un 16 por ciento de las bajas laborales que tenía la Comunidad se convirtieron en altas después de pasar por el control. La labor de estos médicos es la de, en primer lugar, clasificar las bajas por patología y duración. En aquellas que se salen de la media por duración o por tipología se cita al enfermo para comprobar que no sea un caso de fraude.

En 2011, según explicó González, sólo con la llamada de los médicos del control sanitario, un total de 794 empleados de la Administración regional se dieron de alta automáticamente.  En total, durante el pasado año se han revisado 44.683 «enfermedades», de las cuales 7.090 se dieron de alta, es decir, «un16 por ciento de bajas se ha convertido en altas», afirmó el vicepresidente y portavoz del Gobierno de Esperanza Aguirre. De ellas, 794 simplemente se han   producido por la llamada de los inspectores a revisión;  5.455, por   el control médico y 841 por la revisión del inspector médico.

Una reducción progresiva
Los resultados suponen un ahorro económico de 23,6 millones de euros, frente a los 27 millones que se ahorraron en 2010.  «Se ha conseguido reducir la situación de incapacidad laboral que teníamos de absentismo, por decir de alguna manera, con respecto al año pasado, cuando se ahorró 27 millones de euros con este plan», ha explicado González, que además ha evitado 90.000 días de baja.

En el caso de Sanidad, la Consejería donde se inició este plan pionero de control del absentismo por sus altos porcentajes de bajas, González informó de que se han estudiado las incapacidades temporales de los 80.440 profesionales del Servicio Madrileño de Salud y los 2.007 de los servicios centrales. El resultado del plan ha sido el ahorro de  82.097 días en bajas injustificadas entre los trabajadores del Sermas, lo que supone un ahorro de 21,5 millones de euros y un descenso de 4,5 días de media de baja por trabajador al año desde 2009.
 

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