sábado, 27 mayo 2017
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Internet también es culta

  • Vicente Luis Mora analiza la aplicación de las nuevas tecnologías
    «El lectoespectador»
    Vicente Luis Mora
    Seix Barral. 269 páginas, 18 euros.

a letra impresa, el ya convencional libro encuadernado, la referencia física del papel entre las manos se han visto desplazados por una pantalla electrónica y un teclado dactilográfico que son los vehículos de una revolucionaria filosofía de la cultura encarada a un nuevo modo de entender y afrontar la realidad. Internet, que une a desconocidos y derroca gobiernos, gravita también sobre la literatura, fijando cánones, proponiendo estilos o difundiendo la obra de innumerables escritores. De esto viene a tratar «El lectoespectador», del ensayista, poeta y bloguero Vicente Luis Mora (Córdoba, 1970), un estudio riguroso y ameno sobre la aplicación de las nuevas tecnologías informáticas a las más variadas disciplinas estéticas. El neolenguaje de las redes sociales, las escrituras del blog, la cultura de la imagen, la prosa desvertebrada, el ciberespacio como conciencia de la colectividad, Google o Wikipedia como nuevos patrones morales o la mera información como sustitutivo del pensamiento son algunos temas que configuran este interesante estudio que traza un retrato intelectual de nuestro tiempo. Junto a demoledoras opciones conclusivas, se plantean esperanzadoras propuestas que vinculan la internáutica a mayores posibilidades expresivas, mejores conocimientos críticos e, literariamente hablando, innovadoras apuestas vanguardistas. Merecen especial atención las páginas sobre el sentido alienante y despersonalizador del medio televisivo, así como el capítulo dedicado a la crítica literaria, más dinámica ahora en la configuración del gusto estético.
La percepción sensorial del arte es también diferente y Mora lo ejemplifica así con todo acierto: «Según Juan Ramón Jiménez ,‘‘el centro escucha en círculos''. El lectoespectador contempla en ondas», (pág. 126). La composición poética no se relaciona ya con la inspiración romántica, sino con la sintaxis descontextualizada y la fragmentación caligrámica. En este libro, el nuevo consumidor de cultura «textovisual» se autorreconocerá, valorando lo positivo y calculando los riesgos también de una utopía que ya está aquí.


Sobre el autor
 Se trata de un ensayista premiado como investigador de la cultura de internet         
 Ideal para...
 comprender mejor el fenómeno intelectual y social que representa el mundo internáutico
Puntuación 8


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