París

Hollande presidente de Francia

> Sarkozy admite la derrota y desea suerte al nuevo presidente> Los simpatizantes de Hollande toman la plaza de la Bastilla> Las claves del programa electoral de Hollande> Merkel se compromete a una «estrecha colaboración» con Hollande> Hollande, el heredero de Mitterand> Cambio de política económica europeaMedia Europa pasa hoy por las urnas: > Grecia: PASOK y Nueva Democracia no logran la mayoría suficiente > Grecia: los neonazis entran en el Parlamento con 21 diputados> Alemania: la CDU de Merkel gana por la mínima en Schleswig-Holstein> Italia renueva, entre hoy y mañana, casi un millar de ayuntamientos> Serbia: el presidente Boris Tadic gana las presidenciales, según los sondeos

Hollande presidente de Francia
Hollande presidente de Francialarazon

El socialista François Hollande será el nuevo presidente de Francia al vencer al conservador Nicolas Sarkozy en las elecciones celebradas hoy, según los primeros sondeos difundidos al cierre de las urnas.

El líder socialista logró entre un 51,8 % y un 52,7 % de los votos según esas estimaciones, que otorgan en torno a un 48 % a Sarkozy, quien optaba a la reelección.

El sondeo del instituto CSA da a Hollande un 51,8 % de los votos, el del Ipsos un 51,9 %, el de Sofres un 51,1 % y el del diario "Le Monde"da un 51,9 % para el socialista y la horquilla global de TNS Sofres, Ifop, Harris y CSA sube el porcentaje hasta el 52,7 %.

A Sarkozy CSA le da un 48,1 %, como Ipsos y "Le Monde", mientras que Sofres lo sube hasta el 48,5 % de los votos.

Hollande, de 57 años, se convierte así, de confirmarse estos sondeos con el resultado del escrutinio oficial, en el séptimo presidente de la V República francesa y el segundo socialista, tras
François Mitterrand, que desempeñó la jefatura del Estado entre 1981 y 1995.

Al cierre de los colegios electorales, Hollande se encontraba en la localidad de Tulle (centro-sur de Francia), en la que votó y donde está previsto que pronuncie unas palabras antes de viajar a París, donde sus simpatizantes celebran ya su victoria en la Plaza de la Bastilla.

El conservador Sarkozy permanece reunido con sus colaboradores en el Palacio del Elíseo, sede de la Presidencia de la República, y según su entorno, también tiene previsto pronunciar un discurso.

Hollande llega a la Presidencia después de una intensa campaña electoral, con todos los sondeos publicados en los últimos días a su favor y con el apoyo del centrista François Bayrou, excandidato derrotado en la primera vuelta.

La tercera en las preferencias de los franceses, la ultraderechista Marine Le Pen, líder del Frente Nacional (FN), que protagonizó un fuerte ascenso en la primera vuelta, anunció por su parte el pasado 1 de mayo que votaría en blanco y expresó su rechazo a los dos candidatos.

Le Pen no dio consigna de voto a sus seguidores y desde entonces el presidente Sarkozy protagonizó una serie de declaraciones de aproximación a los votantes del FN.

Ambos candidatos protagonizaron el pasado 2 de mayo el único debate televisado en directo, en el que durante casi tres horas hablaron sobre sus propuestas, centradas sobre todo en los aspectos económicos de sus programas.

El entorno de Hollande indicó hoy que el socialista podría hablar esta misma noche con la canciller federal alemana, Angela Merkel, con quien mantiene diferencias de fondo respecto a la política de austeridad presupuestaria aprobada en la Unión Europea.

Hollande ha insistido durante su campaña en que pretende renegociar el tratado que 25 de los 27 Estados de la UE firmaron a principios de año con el fin de introducir medidas de estímulo del crecimiento económico como complemento a las que exigen el rigor fiscal.

«Los franceses han elegido el cambio»

El socialista François Hollande declaró hoy que "los franceses han elegido el cambio"al darle la victoria sobre el conservador Nicolas Sarkozy en los comicios presidenciales celebrados en Francia.

"Me comprometo a servir a mi país con la entrega y ejemplaridad que requiere esta función", dijo Hollande en sus primeras palabras desde Tulle, en el centro del país, antes de viajar a París para celebrar su victoria.

Sarkozy: Impulso reformista para salir de la crisis

Un nuevo mundo está naciendo. Es la consecuencia de cuatro crisis sucesivas de una brutalidad «inaudita», según Nicolas Sarkozy. A partir de esta constatación, el candidato conservador opta a su reelección hoy con un mensaje claro. Una «Francia fuerte» para poder adaptarse y afrontar los desafíos. Nuevo mundo y «nuevo modelo social» el que el presidente saliente propone para una sociedad fracturada, en crisis de identidad y dentro de una Europa que «en lugar de proteger, expone».

Frente a los excesos de la globalización y los flujos migratorios descontrolados, Sarkozy apuesta por un segundo mandato «protector», que no proteccionista. Un patriotismo que trasciende lo económico para sublimar el orgullo de la «Francia eterna» y que su identidad no acabe diluyéndose en esta aldea global.

De ahí las fronteras que propugna restablecer, paradójicamente, en un mundo abierto. Fronteras espaciales – si Europa no es capaz de proteger mejor sus fronteras externas– pero también culturales, para defender la lengua y las artes francesas, o económicas, para luchar contra la competencia desleal. Porque «frontera» y «nación» no son palabras tabú, asegura, y son el corazón de su visión de la Francia de los próximos cinco años en los que quiere reducir a la mitad la entrada de inmigrantes legales. En lo económico, aspira al equilibrio de las cuentas públicas en 2016. Reduciendo gastos, limitando los impuestos y liberando las fuerzas productivas. Acabando con los abusos del asistencialismo. Sarkozy rechaza hablar de austeridad y confía en que el crecimiento se recuperará con la mejora de la competitividad. Por un lado, aligerando los costes de producción, compensados con la creación de un IVA social destinado a financiar el sistema de bienestar y permitiendo la negociación entre trabajador y empresa directamente. Sarkozy, que confiesa haber «cambiado» durante sus años en el Elíseo, asegura que no volverá a cometer los mismos errores con su hiperactividad inicial.

 

DEFÍCIT CERO Y DEDUCCIONES AL EMPRESARIO
l Los empresarios no pagarán las cotizaciones sociales si contratan a parados de larga duración y mayores de 55 años.
l Promete alcanzar el déficit cero en 2016 e introducir la «regla de oro» de la UE en la Constitución.
l Un IVA social para compensar las deducciones.

FOMENTO DE LA EXCELENCIA
l Creación de 20.000 plazas en centros que promueven la excelencia.
l Favorecer la formación profesional a partir de los 14 años con el objetivo de que en 2017 haya un millón de aprendices.

NO AL MATRIMONIO HOMOSEXUAL
l No concederá a los homosexuales el derecho a casarse y a adoptar hijos.
l Crear una agencia para perseguir a los padres que no paguen las pensiones alimenticias.
l Mantener la jubilación a los 62 años.

FRONTERAS Y EUROBONOS
l Abandonar el tratado de libre circulación de Schengen si no se reforma en un año.
l Modificar el mandato del BCE para impulsar el crecimiento y plantear la emisión de los eurobonos.
l Aprobar un «Buy European Act».

 

Hollande: La solución pasa por engordar el Estado
La «justicia» es el criterio que va a imperar en cada de una de las decisiones que François Hollande tome si hoy es elegido presidente de la República. Y en función de cuál quiere que se le juzgue llegado el caso.

La visión «hollandista» de Francia es la de un país que hay que reparar, «enderezar», y en el que las desigualdades sociales se habrían agrandado en los últimos cinco años. Pretende ser la piedra en el zapato de Angela Merkel y la esperanza de la socialdemocracia europea. El socialista rechaza inscribir en la Constitución la «regla de oro» de consolidación presupuestaria y ratificar el pacto fiscal aprobado por 25 de los 27 socios comunitarios. Frente a la cura de austeridad, Hollande reivindica más crecimiento. Su modelo para Francia ha recabado las críticas de más de un economista. «El esquema de crecimiento basado en el gasto público financiado por la deuda está muerto», zanja Nicolas Baverez. Una de sus medidas más criticadas es la creación de 60.000 nuevos puestos de funcionarios en Educación. Para reducir el empleo, adaptar el sistema social y relanzar la industria, el socialista prevé recurrir al arma fiscal y presupuestaria, confiando la negociación a las organizaciones sindicales. En su programa, apenas hay rastro de medidas de ajuste, pero sí una batería de impuestos y el fin de numerosas desgravaciones. En el punto de mira sitúan a las rentas más altas y a las grandes empresas. Las que superen el millón de euros anuales serán gravadas con un impuesto del 75%.

Como su oponente, Hollande plantea limitar la inmigración legal en función de criterios «objetivos» y fijando cuotas anuales en función de las necesidades, pero a diferencia del conservador, extenderá a los extranjeros el derecho a votar en las elecciones locales. Hollande no quiere ser ni el monarca republicano que fue François Mitterrand, ni el hiper-presidente que ha sido Sarkozy: «presidente de todo, jefe de todo y responsable de nada». Él promete ser un presidente «normal» en una República «moralizada».

 

SUBIDA DE IMPUESTOS DE UN 75%
l Una retención del 75% a quienes ganen más de un millón de euros al año y de un 45% a las rentas superiores a 150.000 euros.
l Eliminación de las deducciones a los contribuyentes más ricos con la que el Estado recaudaría 29.000 millones.
l Reducir el déficit público al 3% en 2013.

60.000 PLAZAS PARA EDUCADORES
l Propone contratar a 60.000 profesores y revalorizar sus salarios .
l Reducir el fracaso escolar a la mitad y construir 40.000 nuevas viviendas para estudiantes en todo el país durante los cinco años de mandato.

REGULARIZAR LA EUTANASIA
l Promoverá la aprobación de una ley que regule la práctica de la eutanasia. 
l Concederá a los homosexuales el derecho a casarse y a adoptar hijos.
Recuperará la jubilación a los 60 años.

RENEGOCIAR EL PACTO FISCAL
l Rediscutir el «pacto fiscal» para que incluya un capítulo sobre el crecimiento en la zona euro.
l La creación de una agencia de calificación europea y la creación de los eurobonos. 
l El Banco Central Europeo debe favorecer también el crecimiento y la creación de empleo.