viernes, 28 julio 2017
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La consulta de la Diagonal costó a los barceloneses 317 millones

  • La oposición mantiene su pulso al alcalde y reiteran que le pedirán responsabilidades por el fiasco de la consulta.

BARCELONA- Si el alcalde de Barcelona y la oposición hubieran jugado a «El precio justo» a la hora de estimar cuánto costó la consulta sobre la reforma de la Diagonal, los segundos se hubieran llevado el premio. Jordi Hereu dijo el lunes que el coste de la consulta ascendía a 2,7 millones –eso sí, sin IVA–, mientras que la estimación de PP y CiU nunca ha bajado de los tres millones de euros. Al final,  los dos grupos de la oposición no iban desencaminados, la consulta de la Diagonal ha costado a las arcas municipales un total de 3,17 millones de euros. Lo desveló ayer el cuarto teniente de alcalde, Ramon García Bragado, en la comisión de Presidencia.

De los 3,17 millones de euros, la partida más alta es la que se destinó a comunicación y publicidad, 947.000 euros. La difusión de las propuestas –A y B– costó 376.292 euros. Al margen del millón de euros que se invirtió en  comunicación y difusión, el resto de millones se distribuyeron de la siguiente manera: 606.000 en la fase previa y el proceso de participación ciudadana, 452.000 euros en el sistema de votación, 424.948 euros en el personal de los puntos de votación, 239.000 euros en mobiliario y 130.000 euros en seguridad e infraestructuras.


Explicaciones a Indra y Scytl
El millón de euros que el Ayuntamiento  se gastó en publicidad y los 452.000 euros en el sistema de votación que hizo aguas fueron las partidas más criticadas.  Tal y como avanzó Hereu, el gobierno municipal estudia ahora cómo recuperar el dinero que costó el sistema de votación diseñado por Indra y su «spin off», Scytl, que «no cumplieron el contrato».

García Bragado matizó que Scytl se encargó del desarrollo de la plataforma del voto electrónico que «funcionó correctamente», mientras que Indra gestionó la integración de todo el sistema –las comunicaciones, los ordenadores y el registro de votantes–, donde se registraron fallos.

La comisión de Presidencia tiró adelante una proposición de ERC para evaluar la consulta y resolver los errores sobre las garantías del voto. Por el contrario, no prosperó una iniciativa del PP para determinar quiénes son los responsables políticos y ténicos del fiasco de la consulta. La propuesta popular sí obtuvo el apoyo de CiU. Populares y nacionalistas reiteraron su amenaza de pedir responsabilidades al alcalde. Desde el PP, Alberto Fernández opinó que Hereu «se ha convertido en un problema más para Barcelona». Le reprochó que «no haya reaccionado antes a los problemas de la crisis» y le invitó a «simplificar la administración, reducir los cargos y prescindir del lastre de ICV». Por su parte, Joaquim Forn (CiU) instó a Hereu a explicar por qué mintió y dijo que la consulta costó menos de 3 millones.

La gestión de la consulta ha sido un despropósito, pero los «amigos» del alcalde tampoco  han ayudado. Si Zapatero anunciaba en el ecuador de la votación recortes sociales, ayer el vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod Rovira, defendía la candidatura catalana para los JJOO de Invierno de 2022. Lo hizo en la presentación del Consejo Territorial de la candidatura Barcelona-Pirineu 2022 que, cosas del destino, se constituyó ayer, un día después de que Hereu dijera que no es un proyecto prioritario.



Los incívicos cuestan millones
En tiempo de crisis, todos los gastos de las administraciones públicas se mirarn con lupa. No es de recibo que el Ayuntamiento de Barcelona se gaste 3,17 millones en la consulta de la Diagonal y los ciudadanos están legitimados a quejarse por ello, pero tampoco es de recibo que el incivismo en el bicing cueste 4,3 millones de euros. La reposición de bicicletas por robo durante 2009 ascendió a 3,3 millones de euros, mientras que el vandalismo costó un millón. Desde el PP, Xavier Mulleras insistió un año más en que el contrato del bicing con la empresa «Clear Channel» es «insostenible y caro». El año pasado costó 19,8 millones y el ingreso en abonos tan sólo fue de 4,3 millones. Por su parte, CiU logró ayer que se retirara un concurso para realizar un anuncio de promoción de Barcelona que costaba 350.000 euros.

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