miércoles, 26 julio 2017
20:21
Actualizado a las 
Ofrecido por:
  • 1

De vino y rosas

Sospechosos habituales En la tierra baldía todavía pueden florecer los jardines de la imaginación como una forma de comportamiento. Decía T.S Eliot que los humanos no pueden soportar mucha realidad, así que tan mal como nos la pintan, en el círculo de las miserias no hay mejor manera que volver a los estímulos del gusto que da sentido a la relatividad de nuestros pasos y a la respiración que nos mantiene en danza. Ayer, mientras las fuerzas vivas vitoreaban a la Constitución, yo me dediqué a revivir la constitución placentera de mi olfato. Carla Royo Villanova presentó su nuevo perfume, que ha creado con la alquimista de aromas Ana Corsini. Con aroma de rosas, bergamota, almendra, musgo y violetas. Un regalo de naturaleza lírica para la nariz. ¡Con lo que a uno le gusta ver elevarse la emoción intangible del caballero rodeado de la fragancia de las damas! La belleza luminosa con sombras de dolor íntimo de Margarita de Bulgaria, aguardando la recuperación de su hijo Kardam. La exquisitez como un suspiro de María García de la Rasilla, Carmen Urrestarazu, Lourdes Corsini o Mari Luz Andrada. Entre burbujas de Möet y tinto de hondura Zar Simeón. Hay perfumes que a veces dan señas de una razón de existencia. Una forma de encontrar identidad en el placer del extravío. Bien mirado, esta semana ha estado de lo más florida. Se ha paseado Nicole Kidman, como una crecida planta de hoja gélida y savia ardiente. Scarlett Johansson, que tiene ese encanto de capullito sin desplegar, al contrario que Paz Vega, que tiene todo el hechizo pasional de un clavel reventón. Y, sobre todo Raphael, que está como una rosa. No hay miedo a la realidad entre vino y rosas, porque aún hay quien tiene arte para que se ramifique en sus mejores versiones.

SIGUENOS EN LA RAZÓN