miércoles, 24 mayo 2017
13:25
Actualizado a las 
Ofrecido por:
  • 1

eL ANTISEMITISMO NO NECESITA RAZONES

La intención de esta carta no es la de entrar en un debate acerca de lo que está sucediendo en Oriente Próximo, ni condenar algunas argumentaciones críticas contra Israel. Ésta es una misiva sobre los judíos y no sobre Israel, y pido que se entienda bien está distinción. A raíz de la espiral de violencia que se está viviendo en «La Tierra más disputada», como la llama el historiador Joan B. Culla, hemos podido asistir en Europa y en el mundo a un recrudecimiento de actos antisemitas como no teníamos constancia desde hace mucho tiempo. Resulta anecdótico, pero tal vez por ello ilustrativo, el hecho de que incluso la cantante Amy Winehouse ha sido señalada como una «judía a ser agredida» en una lista publicada en Gran Bretaña,donde figuran varios nombres de la política o la cultura de dicho país. Quiero destacar este nombre propio porque como ustedes sabrán, la señora Winehouse no se caracteriza especialmente por su relación con el Estado de Israel. El antisemitismo no necesita razones. Según un estudio realizado por el Pew Research Center de Chicago, España es el país de Europa donde más rápidamente ha aumentado el antisemitismo en los últimos años (desde 2005 hasta ahora de un 21 a 46%). Por otra parte, una encuesta realizada por el Observatorio Estatal de Convivencia Escolar (organismo dependiente del Ministerio de Educación) revelaba hace unos meses que más de la mitad de los estudiantes de secundaria preguntados no quería sentarse al lado de un judío en el aula. Si tenemos en cuenta que la comunidad judía aquí es pequeña y poco visible, entonces, doblemente preocupante nos resultan estos datos, ya que volvemos a hablar del histórico «antisemitismo sin judíos» que España inventó. Teniendo en cuenta estos antecedentes y siendo conscientes de la capacidad que la explosiva situación de Oriente Próximo tiene para terminar de incendiar los ánimos, creo que los medios de comunicación deben asumir su gran responsabilidad a la hora de evitar echarle más gasolina al fuego. Deben evitar tomar «el todo por la parte» o la «parte por el todo». No necesitan para criticar a Israel hacer referencia a supuestas características espirituales de los judíos (el antiguo «complot» judío, hoy convertido en el «lobby») que habrían resultado altamente inspiradoras para los autores de Los Protocolos de Los Sabios de Sion, panfleto publicado para justificar los pogromos de la Rusia zarista. No necesitan para criticar a Israel desprestigiar lo poco que queda de la memoria de las víctimas de la mayor barbarie humana jamás cometida haciendo comparaciones que resultan desde todo punto de vista inaceptables. Insisto en que no rechazamos ninguna crítica a Israel, ya que, como cualquier otro estado, sus acciones deben estar sujetas a debate. Pero me resulta muy importante hacer escuchar nuestra voz y pedirles encarecidamente que se esfuercen en luchar contra un antisemitismo que lamentablemente sólo busca una excusa para golpear. No es tarde, todavía. *Jacobo Israel Garzón es presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE).
SIGUENOS EN LA RAZÓN