lunes, 01 mayo 2017
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«El PP tiene un programa oculto que no explica porque sus dirigentes son un poco cobardes»

  • Nadie, como él mismo reconoció un día, daba un euro por su futuro en política. Hoy, no sólo ha llegado a lo más alto del PSOE, sino que Zapatero ha premiado su lealtad y abnegación con la cartera de Fomento. No le defraudará, como tampoco lo hizo cuando puso el partido en sus manos.

Se ha puesto el traje de ministro, ¡y no hay quien se lo quite! Vemos y escuchamos a un José Blanco sereno, reflexivo y moderado que nada tiene que ver con el dibujo al que nos tenía acostumbrados como vicesecretario general del PSOE. Sólo afila el colmillo cuando la charla nos lleva al PP y a la crisis económica. Pero ahora no toca. El que fuera látigo de la oposición y primer estratega de la fontanería socialista se ha imbuido tan rápido de institución, de Gobierno, de mapas  y de  altas velocidades que uno diría que nació para ministro de Fomento, para trabajar por la vertebración de España y, encima, pasar a la historia como el hombre que llevó el AVE a Galicia y se entendió con mucha mano izquierda con presidentes regionales sin distingo de colores. Lo logrará, seguro. No lo duden.


–¿Cómo  se pasa en tres semanas de ser el látigo de la oposición a rey mago de las comunidades?
–Uno tiene claro cuál es su función y su responsabilidad en cada momento. Cuando marcaba la política del partido decía las cosas como las sentía porque entendía que los ciudadanos debían saber para poder elegir. Ahora, ministro del Gobierno de España, tengo que gobernar para todos, incluidos los del PP. La inversión pública en este Ministerio se hará en función de los objetivos del país, más allá de los colores políticos de quien gobierne cada comunidad.
–Todo indica que en los próximos meses se va a convertir en el muñidor de la concertación territorial. ¿Por qué cree que pensó el presidente en usted a pesar de su marcado perfil político?
–Ésa es una pregunta que probablemente no pueda responder yo. El presidente me conoce bien, sabe que soy una persona muy comprometida con el trabajo que realizo, que conozco bien España y que, a pesar de los estereotipos, soy persona de diálogo y de entendimiento. Fomento es un Ministerio de Estado que puede contribuir decididamente a la vertebración territorial de España, que es un complemento de la cohesión social. En este sentido, tengo que trabajar con las comunidades, con todas, en esta idea de planificar la inversión pública y de priorizar el gasto. Éste es un Ministerio, no de gasto, sino de inversión, y la inversión hay que hacerla donde se necesita y cuando se necesita. Por eso debo tratar de acordar y concertar lo máximo que se pueda, también con las fuerzas políticas.
–Vaya, que ya ha disipado las dudas de quienes pensaban que iba a revestir esta cartera de ideología y sectarismo por ser el número dos del PSOE. ¡Menudo cálculo tener su primera reunión institucional con Esperanza Aguirre!
–La presidenta tuvo un gesto muy importante viniendo a mi toma de posesión, y yo he querido corresponderla manteniendo mi primera reunión institucional con ella. Además, tenemos muchos planes de este Ministerio que necesitan del diálogo con la comunidad autónoma. No concibo que podamos hacer un plan de Cercanías si antes no es compartido con el Gobierno de la Comunidad de Madrid, entre otras cosas porque hay que evitar el despilfarro. No tenía lógica que Fomento por un lado hiciera una planificación del plan de Cercanías, y, paralelamente, la Comunidad estuviera haciendo el suyo propio. Eso es malo para el interés general y supone despilfarrar el dinero. ¡No estamos para desperdiciar ni un solo euro!
–¿Se equivocan entonces quienes leyeron en aquel encuentro un intento del ministro de reparar posibles errores de su antecesora?
–Siempre he manifestado que la anterior ministra ha hecho un trabajo muy importante desde el punto de vista de la planificación y de la inversión pública. En estos tiempos de baja recaudación va a ser imposible comprometer un volumen de recursos como el que se ha comprometido en los últimos tiempos. En todo caso, cada uno tiene una forma de trabajar, y eso no significa enmendar la plana a nadie. Mi estilo es buscar el máximo acuerdo, el máximo nivel de concertación, y lo voy a hacer en el Parlamento y con las comunidades autónomas… El tiempo juzgará.
–¿Podemos hablar, en todo caso, de un cambio de rumbo, además de ritmo, en este Ministerio?
–Un cambio de rumbo, no. Porque el rumbo está definido en el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes. Lo que marcaremos son prioridades, desarrollos nuevos y poner el énfasis en algunos desafíos que tenemos, no sólo como Ministerio, sino también como país. Y todo con la mirada puesta en el primer problema que tienen en este momento los españoles, que es la pérdida de empleo. Este Ministerio también tiene que priorizar aquella inversión que genere más empleo, pueda salvar puestos de trabajo y pueda contribuir a anticipar la salida de la crisis.
–¿Cuáles son sus prioridades y cuál la obra que le gustaría poner en marcha en primer lugar?
–Desde el punto de vista de la vertebración territorial, la Alta Velocidad a Galicia; desde el punto de vista del desarrollo del país, el AVE a Valencia que hemos comprometido en 2010 y, desde el punto de vista de los desafíos, «la Y vasca» para dar respuesta al terror. Cada obra tiene un porqué. He señalado tres ejemplos que marcan la importancia, pero también la diferencia.
–¿Cómo le gustaría que se le recuerde cuando salga de este Ministerio?
–Me gustaría que se me recordara como el ministro del Gobierno de España que más ha contribuido a la vertebración territorial de nuestro país y al transporte sostenible.
–Permítame un paréntesis entre tanta obra. ¿No teme que si logra llevar el AVE a Galicia, Zapatero tenga tentaciones de enviarle subido en él como candidato a la Xunta en 2013?
–No entra dentro de mis planes. No hago planes a medio ni a largo plazo. La política cambia a una velocidad de vértigo. En el ámbito de la gestión pública, mi mirada está puesta en el Ministerio de Fomento y en el ámbito político, en la Vicesecretaría General del PSOE. No tengo ni más ambición ni más objetivos.
–Hemos pasado por Madrid, Galicia..., vayámonos a Cataluña. ¿Será su segunda entrevista la que tenga con Montilla?
–Será mi primera visita a un Gobierno y a un presidente. Eso no quiere decir que no vaya a recibir a presidentes de comunidades autónomas en los próximos días en el Ministerio, como el de Asturias, Extremadura o Valencia, que me han pedido una entrevista. Voy a recibir a todos. Buscaré la complicidad con todos ellos. Sé que los presidentes autonómicos tienen muchas ambiciones para sus territorios. Es legítimo, pero tienen que marcar prioridades porque la inversión pública es limitada y debemos ver lo que es más conveniente hacer y hacerlo entre todos, sabiendo que todo no se puede hacer simultáneamente.
–¿Llevará alguna propuesta concreta en su cartera cuando viaje a Cataluña?
–Ya estamos trabajando para desbloquear las transferencias de las Cercanías.  Estoy seguro de que entre hoy y el día que se produzca este encuentro, habremos encontrado una fórmula que dé satisfacción a Cataluña.
–¿Y sobre la gestión compartida del aeropuerto de El Prat?
–Ahora tenemos una prioridad en relación con AENA, que es construir un nuevo modelo de gestión aeroportuaria. Y cuando esto esté decidido, ya veremos cómo pueden participar las comunidades autónomas en ella, singularmente en los aeropuertos donde esté justificada su presencia, como en el caso de El Prat.
–¿Realmente están tan deterioradas las relaciones entre el Gobierno y la Generalitat?
–Había una fecha para que hubiese un acuerdo sobre el modelo de financiación autonómica y se ha incumplido. No vamos a poner el énfasis en dónde estuvo la responsabilidad, pero hay un hecho cierto, y es que el modelo debería estar ya. Eso crea desazón, y es lógico además que en este tiempo en el que hay menos recursos  sea  más apremiante llegar a un acuerdo. Estoy seguro de que vamos a alcanzar pronto el acuerdo y será bueno para España y desde luego para Cataluña. Hay gente que se sorprende porque dotemos de recursos a las comunidades autónomas, pero hay que saber que la mayor parte de la competencias residen en ellas. Hay Comunidades que han experimentado un gran crecimiento y tienen más necesidades. Desde luego Cataluña es una de ellas.
–Si atendemos a lo que dijo Zapatero, ¿podemos decir que es usted una consecuencia del G-20?
–El presidente lo que ha planteado es la necesidad de dar un nuevo impulso a la acción de gobierno, ahora se trata de ser más dinámicos para anticipar la recuperación económica y no perder el tren del futuro.
–Pues Mariano Rajoy dice que caminamos hacia el abismo…
–Pero Rajoy ha pronosticado el Apocalipsis desde el año 2004. Decía lo mismo cuando España era uno de los países que más empleo generaba de la Unión Europea y más crecía económicamente. Para él todo es una catástrofe. Rajoy cree que realmente la EPA lo va a llevar a La Moncloa. Se equivoca. Cuando hay una situación de incertidumbre e inseguridades donde la gente quiere que  todo el mundo arrime el hombro, los ciudadanos no sólo juzgan lo que hace el Gobierno, también lo que hace la oposición. Y creo que la oposición no está a la altura de las exigencias de este tiempo.
–No es sólo el PP quien dice que sin una reforma laboral no saldremos de la crisis...
–Este debate está muy estereotipado, yo no creo que flexibilizar el mercado de trabajo para abaratar el despido tenga consecuencias positivas sobre la creación de empleo, más bien lo contrario. Abaratar el despido lo único que genera es más incertidumbre y más problemas al conjunto de los ciudadanos.
–Pero la reforma laboral no es sinónimo de abaratamiento del despido, es algo más…
–Sí, habrá que hacer reformas sobre tipos de contratación, sobre incentivos, y se está hablando en la mesa del diálogo social. Pero la gente tiene muy metido en la retina que cuando se habla de reforma laboral se habla de recorte de derechos y flexibilidad en los despidos, y yo eso no lo veo.
–Ahí, desde luego, el PSOE ha ganado la batalla dialéctica porque el PP nunca ha dicho que quiera abaratar el despido.
–No es que lo digamos nosotros, es que lo dicen en el seno del PP porque sus dirigentes, que son un poco cobardes, no se atreven a decírselo a los ciudadanos. Tienen un programa oculto que el otro día empezó a desvelar el señor Aznar cuando indicó el camino de esas reformas de las que hablan y que no dicen cuáles son.


«Hay que hacer reformas»
–¿Hay que aumentar la edad de jubilación para garantizar la sostenibilidad del sistema?
–Nuestro sistema de pensiones está garantizado porque en las épocas de bonanza se incrementó considerablemente el fondo de reserva  de la Seguridad Social, que nos da mucha tranquilidad. Eso no excluye que tengamos que hacer algunas reformas, por eso se va a convocar el Pacto de Toledo. Pero no es momento de generar alarma como tratan algunos.
–¿Cómo va a simultanear esta cartera con su puesto de vicesecretario general del PSOE?
–Con trabajo. Pero  dedicaré más tiempo a la cartera de Fomento y pensaré un poco menos en el PSOE.
 


«Está en buenas manos, y eso para mí es una garantía»
–Parece que Leire Pajín ya impulsa un relevo generacional que tiene la mirada puesta en 2012, y que ha empezado por las estructuras del partido…
–El PSOE está en buenas manos, y eso para mí es una garantía. Pero la gente es joven o mayor no en función de su edad sino de su capacidad, de su entender el nuevo tiempo, de sus respuestas políticas a los desafíos… Es verdad que hay una generación emergente muy potente y cualificada que está en primera línea de acción.  Lo que ha hecho el secretario general del partido, y yo mismo he impulsado, es abrir las puertas para que otra gente pueda complementar la acción que estamos haciendo y pueda estar en primera línea del debate político.
–Defíname a la nueva jefa de la fontanería del PSOE, a Leire Pajín.
–Una persona tenaz, con capacidad de trabajo, con criterio y con personalidad.
–Con mucha personalidad...
–Con mucha personalidad.
–¿Se atreve a hacer un pronóstico del 7-J?
–Tengo buenas vibraciones y le aseguro que soy de los pocos que las tiene. Pero ya me gusta que el PP vaya de ganador.
–Explíqueme eso.
–Pues que las elecciones se ganan en las urnas, y Rajoy tiene la mala costumbre de celebrar las victorias antes de tiempo.
–Pues Zapatero se va a volcar en esta campaña haciendo un itinerario propio.
–Todos nos vamos a volcar.

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