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viernes 22 septiembre 2017
08:03
Actualizado

Pitada al Rey y al himno español

  • Parte del público de Mestalla no respetó la «Marcha Real» al principio del partido y quiso enmudecerla con su griterío

Lo habían preparado algunos grupos independentistas y al final lo llevaron a cabo. El objetivo era hacer el mayor ruido posible cuando sonase el himno español al principio del encuentro y lo consiguieron. Los jugadores de los dos equipos y los colegiados formaron una línea para escuchar el himno, como suele ser habitual. Parte de la grada se puso de pie, como sucede en todos los partidos en los que se tocan los himnos y se dispusieron a escuchar español con respeto. Pero otra parte de la afición que abarrotaba el estadio del Valencia no tuvo la misma educación y decidió boicotear el acto.


En la grada se pudo ver aficionados del Athletic y del Barcelona, con las camisetas de sus equipos, de pie, con la mano cerca del corazón y tarareando el himno sin letra, con la misma emoción que se vio el pasado verano cuando España ganó la Eurocopa en Austria. Pero también se oyeron los gritos y los silbidos de otros aficionados que no tenían ninguna intención de tararear y pretendían que el himno se escuchase lo menos posible. No fue lo único: además se vieron pancartas en algunas zonas del estadio en las que se negaba que Cataluña y el País Vasco fueran parte de España.


Al final fueron 50 segundos en los que compitieron la megafonía del estadio y los que tarareaban contra los que quería boicotear ese momento. Después, todo acabó con un gran aplauso de ambas aficiones para animar a sus jugadores. Y en cuanto empezó el fútbol, los aficionados se olvidaron de lo que había pasado antes y se centraron en la pelota, que es realidad a lo que habían ido a Valencia.


Durante el partido, sólo hubo otro instante de tensión, cuando en la segunda mitad y con el Barcelona ya con el resultado a favor, a Dani Alves le lanzaron un bote de bebida refrescante al sacar de banda. El brasileño cayó al suelo, pero no tardó en recuperarse. Además, tanto la Policía, como los aficionados del Athletic que estaban por esa zona, enseguida identificaron al aficionado que había lanzado el objeto y se lo llevaron enseguida.


No hubo más incidentes, las dos aficiones vivieron la tensión con tranquilidad antes del partido y después, los hinchas del Barcelona cantaban: «Madridista el que no bote», mientras los del Athletic se retiraban en silencio y con tristeza tras haber sido derrotados.



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