martes, 30 agosto 2016
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Ministerio de Cultura: siete proyectos a la papelera

  • La inhabilitación de los arquitectos seleccionados para la propuesta del Centro de Artes Visuales en el concurso es una de las consecuencias del cambio de planes de la dirección general de Bellas Artes.

Ayer, en la página web de Cultura, todavía se podía leer en una nota de prensa sobre la presentación del proyecto del Centro Nacional de Artes Visuales: «El Ministerio de Cultura encomendó la elaboración del proyecto básico y de ejecución y la dirección facultativa de las obras de rehabilitación. Para ello, Segipsa convocó a siete equipos de arquitectos españoles (...). Como resultado de esa convocatoria se ha elegido la propuesta del equipo compuesto por Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano». Sobre el «simple proyecto de viabilidad» del que ha hablado esta semana el Ministerio al referirse a este proyecto, ni palabra.
Inhabilitación o impugnación
La disculpa esgrimida por Cultura tampoco ha gustado en el Colegio de Arquitectos de Madrid. Su decana, Paloma Sobrini, asegura que «ya hubo una comisión que se creó el 25 de junio de 2004 por la subdirección de Museos Estatales del Ministerio que analizaba la viabilidad de este edificio, en la que participó el director general de Bellas Artes, José Jiménez. Es sorprendente que ahora se hable también de viabilidad, cuando ese análisis se hizo hace 5 años».
Pero las consecuencias de este escollo no terminan aquí. Según Sobrini, tanto Nieto y Sobejano como los otros seis estudios que presentaron un proyecto (Ábalos y Herreros, Cruz y Ortiz, Aranguren y Gallegos, Beatriz Matos, Mariano Bayón y García de Pedrosa), «están inhabilitados para este concurso, ya que sus proyectos ya son conocidos por el Ministerio y por Segipsa. Si lo hacen, el concurso sería impugnable porque existe una serie de proyectos del que se conocen sus autores», explica. Así, Nieto y Sobejano, de los que la decana  dice que «están indignados, tremendamente dolidos porque este despropósito ha salpicado su prestigio», no sólo han visto cómo su proyecto seleccionado, ya no estaba seleccionado sino que no podrán concurrir al concurso público.  
Además, y ante el cambio de postura del Ministerio, Sobrini explica que «el objeto del concurso ha cambiado. Estos arquitectos se presentan a un concurso con el fin de ganar el proyecto, por tanto, se les ha engañado». Por todo ello,  afirma que «deberían ser indemnizados económica y públicamente, y tienen derecho a pedir responsabilidades. Apoyaré cualquier tipo de acción que tomen en su derecho de ser resarcidos».
Las primeras reacciones de los arquitectos consultados por este diario están limitadas por el desconocimiento del nuevo proceso que pretende iniciar Cultura: «No sabía que se iba a convocar un concurso público, no me han comunicado nada», afirma Ignacio García Pedrosa, que cree que, en caso de que se cumpla su inhabilitación, «salimos doblemente castigados».
Intereses políticos
Para la decana, «detrás de todo esto ha habido intereses políticos. Todos vimos en el pasado mes de noviembre en los medios de comunicación la gran foto del ministro encantado con la maravillosa maqueta. Eso es propaganda política, porque este Centro es su obra y quiere irse del mandato con ella inaugurada. Ahora dice que no es el proyecto. No nos engañemos, se trata de una manipulación, no sólo de los arquitectos, sino de todos los ciudadanos», sentencia.

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