miércoles, 23 agosto 2017
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Un «Retablo» con marionetas de altura

«El retablo de Maese Pedro» De Falla. Con Marisa Martins, Joan Martín-Royo y Xavier Moreno. Dirección musical: Josep Vicent. Dirección de escena: Enrique Lanz. Orquesta de la Academia del Liceo. Barcelona, 4-I-2009. Para el estreno de esta brevísima ópera en París (1923) y Sevilla (1925), Manuel de Falla contó con el célebre marionetista Hermenegildo Sanz para recrear el capítulo XXVI de la segunda parte de «El Quijote» en el que se representa en un teatro de marionetas el romance medieval «El retablo de la libertad de Melisendra». Esta nueva producción ha contado con el nieto del célebre creador de marionetas como director de escena, que ha intentado recrear dicha obra con el máximo de fidelidad al espíritu y la trama original. El Gran Teatro del Liceo se ha encargado de estrenar esta coproducción con numerosos teatros españoles que la irán representando a lo largo del año. La obra se ha dirigido por su brevedad y por su aspecto de fábula a un público infantil y familiar, y el resultado conseguido ha sido sorprendente debido a la calidad de la obra y la excelencia de las marionetas ideadas por Enrique Lanz y la Compañía Etcétera. La marioneta de Don Quijote, que forma parte del público, alcanza casi los seis metros de altura y los personajes de la trama son también imponentes y de enorme originalidad, haciendo las delicias del público infantil. Los tres personajes cantados estuvieron a cargo de un equipo joven pero de gran solvencia; Marisa Martins fue una divertida y ajustada voz de Trujamán en su vibrante relato de las desventuras de Don Gayferos y su esposa Melisendra. Joan Martín-Royo un espléndido Don Quijote y Xavier Moreno un ajustado Maese Pedro. Adecuada la Orquesta de la Academia frente a una partitura breve pero compleja que estuvo bien dirigida por Josep Vicent y con un atento Iván Martín al clavicémbalo. Lástima que la inclusión previa del «Concierto para clave y cinco instrumentos» de Falla no estuviese al mismo nivel de interpretación y se escuchase tan poco en la sala grande del Liceo barcelonés. Un espectáculo que sin duda agradará al público familiar.
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