jueves, 29 junio 2017
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Victoria de las «abuelas del Ventorrillo»

  • ¿ Un juez permitirá que los técnicos del Ayuntamiento rehabiliten la corrala

madrid- Aún queda bastante para las fiestas del barrio pero en el número 7 de la calle del Ventorrillo, una corrala en pleno corazón de Lavapiés, ayer parecía que estaban de fiesta. Y lo cierto es que había mucho que celebrar. Una vista celebrada ayer en el juzgado de lo contencioso administrativo número 25 de Madrid les dio el empujón que necesitaban para no perder la fuerza después de años de lucha. La jueza determinó que el próximo lunes se dicte un auto judicial que permitirá a los técnicos del Ayuntamiento entrar en el edificio y determinar su estado, considerablemente precario debido a que la propietaria de la corrala, la inmobiliaria Sistema 23, la ha dejado casi abandonadoaa su suerte. «Mobbing» inmobiliario Pretendían así que las abuelas acabaran marchándose de allí, tirar el viejo inmueble (que data del año 1900) y construir en la finca pisos para ser vendidos a precio de oro. Pero lejos de «pasar por el aro», las «abuelas de Lavapiés» (llamadas así porque el 90 por ciento de los inquilinos son ancianas octogenarias) dijeron que no se movían de su casa. Aunque eso les ha costado pasar frío, vivir a menudo sin luz ni agua y soportar una espada de damocles en forma de techo (al borde del derrumbe), ahora el Ayuntamiento procederá «casi con toda probabilidad» a entrar en la corrala, estudiar su estado y ocuparse de su reforma. Así lo valora el abogado de «las abuelas», Fernándo Veiga, de la Cámara Oficial de Inquilinos de Madrid. «No se puede afirmar al cien por cien algo que aún no ha ocurrido pero es practicamente una certeza que ese auto se firmará a lo largo de la semana que viene», explicó ayer a este periódico. Quizás porque ella lo vive en primera persona, Consuelo Marín, vecina de la corrala y portavoz de «las abuelas» era un poco menos optimista. «No sabemos qué va a pasar pero esta claro que lo de hoy -por ayer- es el primer paso para que se rehabilite el edificio. La verdad es que estamos muy felices», decía ayer emocionada. Sistema 23 no sólo no ha ejecutado desde el año 2007 las reformas pertinentes que exigía una orden de reparación municipal de 2001, sino que han negado la entrada a los técnicos del Ayuntamiento de forma reiterada. Pero todo apunta a que le auto permitirá a los técnicos municipales entrar en la corrala de Lavapiés. Y entonces será el principio del fin de esta pesadilla que ha tenido a estas ancianas en jaque durante tantos años.
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