Siria

María Alcazar: «Incluso la guerra tiene límites»

«Estamos viendo cómo el derecho internacional no se respeta puesto que se ha producido un ataque contra un convoy que estaba brindando ayuda humanitaria que era esencial para las zonas rurales de Alepo, que, como estamos viendo todos los días, tienen muchas dificultades para tener acceso a las cuestiones más básicas»

María Alcazar, Directora de Cooperación Internacional de Cruz Roja Española
María Alcazar, Directora de Cooperación Internacional de Cruz Roja Españolalarazon

El lunes, un convoy de ayuda humanitaria era atacado cuando se dirigía a Alepo. Estaba compuesto por 31 camiones (de los cuales 18 fueron destruidos) y tenía previsto repartir productos para cubrir las necesidades básicas de 78.000 civiles presentes en las zonas sitiadas. LA RAZÓN ha hablado con María Alcazar, Directora de Cooperación Internacional de Cruz Roja Española, para ahondar más en los riesgos que corren los voluntarios de las organizaciones no gubernamentales en zonas de conflicto, voluntarios que, de un tiempo a esta parte se han convertido en objetivos clave en suelo sirio.

- ¿Qué opinión le merece el ataque de ayer contra un convoy de ayuda humanitaria?

- Inaceptable. Una vez más, de acuerdo a la información que tenemos disponible y aunque todavía hay algunos detalles un poco confusos, estamos viendo cómo el derecho internacional no se respeta puesto que se ha producido un ataque contra un convoy que estaba brindando ayuda humanitaria que era esencial para las zonas rurales de Alepo. Zonas que, como estamos viendo todos los días, tienen muchas dificultades para tener acceso a las cuestiones más básicas. Con este ataque, de los 31 camiones de ayuda humanitaria hay 18 que están completamente destruidos. Hay personas que han muerto, tanto civiles como gente que estaba prestado servicios de ayuda humanitaria y esto es inaceptable.

- Sobre todo después de lo mucho que se ha tardado en acordar un alto al fuego.

- Es inaceptable porque esta ayuda humanitaria es muy necesaria en el marco de esta tregua que finalmente no ha podido salir adelante y porque viene a mostrar que no se está respetando el derecho internacional humanitario. Incluso la guerra tiene límites y los medios y las personas que se dedican a brindar asistencia humanitaria a aquellas personas que la necesitan en conflictos tienen que estar protegidos. No es que no puedan ser objeto de ataque, es que tienen que estar protegidos.

- ¿En qué situación se queda la población de Alepo después del ataque contra este convoy?

- Nosotros vamos a reanudar en cuanto sea posible y en la medida que sea posible la distribución de ayuda humanitaria. Ahora es todo un poco confuso desde anoche, se están intentando esclarecer los detalles, pero, de manera más inmediata, esa ayuda que se estaba transportando para ser distribuida no va a poder ser distribuida en las próximas horas. En este tipo de convoys, se suelen transportar artículos de primera necesidad, para brindarle a las personas acceso a alimentación, artículos de higiene... pero además de esto, en Siria, la Cruz Roja y la Media Luna Roja, están brindando asistencia sanitaria, están intentando facilitar el acceso al agua potable, en resumen, están intentando atender las necesidades básicas de la población.

- ¿Por qué los voluntarios son objetivos de ataques militares?

- No tendrían que serlo. Tendrían que ser protegidos, porque la ayuda humanitaria debe prestarse con estrictos criterios de imparcialidad y de neutralidad. La ayuda hay que prestarla a quién la necesita, independientemente de su ideología política, de su raza, de su confesión religiosa, etc. y, desafortunadamente, a veces todas las partes en un conflicto no respetan eso.

- ¿Los ataques contra voluntarios no están proliferando, de un tiempo a esta parte?

Desafortunamente, el derecho internacional humanitario no siempre se respeta y en los últimos años lo que estamos viendo es un incremento de ataques a los servicios de salud, bien sea a hospitales, a ambulancias, a personal sanitario, etc. Cada vez que se produce uno de estos ataques, además del inaceptable coste en vidas humanas que suponga, se está privando a toda una población necesitada del acceso a sus servicios.

- ¿Los ataques contra voluntarios se enmarcan sólo en el conflicto sirio?

- Desafortudamente, muchos voluntarios, que ponen ante todo su voluntad y sus ganas de apoyar a la comunidad, no siempre pueden desarrollar sus tareas con seguridad. El caso de Siria es uno de los más extremos: hasta ayer, 54 miembros de la Media Luna Roja siria habían perdido la vida en el desarrollo de sus funciones. A estos habrá que sumar los del ataque de ayer, cuyas cifras aún se están esclareciendo, pero hay otros contextos como Yemen o Palestina donde también han muerto en el desempeño de sus funciones.

- ¿A qué riesgos se enfrentan los voluntarios en estos territorios en conflicto?

- Lo importante en este tipo de lugares es el acceso. Es decir, que se pueda tener acceso a las personas para poder brindarles la ayuda que necesitan. Ese acceso tiene que estar libre de controles aleatorios, de ser objeto directo de ataques, etc. Los riesgos son que su trabajo no se respete y que no tengan un acceso adecuado a las personas que necesitan ayuda, bien porque sean blanco directo de ataques, bien porque haya controles aleatorios que no reconozcan la protección que han de tener las misiones humanitarias, y al final del día lo más importante es que puedan tener acceso para que las personas puedan ser atendidas.