Gastronomía

¿Qué come...Francisco?: Do de pecho haciendo patria

Se inició en la cocina «para sobrevivir» y ahora disfruta con sus nietos haciendo repostería.

¿Qué come...Francisco?: Do de pecho haciendo patria
¿Qué come...Francisco?: Do de pecho haciendo patrialarazon

Se inició en la cocina «para sobrevivir» y ahora disfruta con sus nietos haciendo repostería.

«No es por casualidad» que el tenor, dos veces ganador del Festival de la OTI, reivindicara en su «Latino» el color del trigo en el verano o el calor de una copa de vino. Francisco, «mitad señor, mitad correcaminos», no sólo hace patria con su música, también con los sabores de su tierra y del Mediterráneo. Aprendió a cocinar de oído, cuando su mujer, Paca, le narraba vía telefónica los pasos para elaborar una buena paella. Entonces vivía en Barcelona, eran sus comienzos con la familia Caballé en la lírica y tuvo que iniciarse en la cocina «para sobrevivir». «A mí no me darían ninguna estrella, como mucho saldría estrellado», comenta entre risas. Asegura que uno de los trucos para hacer con maestría este plato está en el recipiente y en «hacer las cosas con cariño», algo que ha aprendido de su pareja. «Es ella la que hace unos platos increíbles». Y es que Paca tuvo un restaurante en Madrid durante diez años: Cañas y barro, especializado en arroces.

Torrijas de la abuela

Al igual que la magdalena de Proust, el tenor recuerda el sabor a hogar concentrado en las torrijas que hacía su abuela paterna, de Jaén, que reunía a sus hermanos en torno a la misma mesa en Semana Santa. «Me acuerdo de cómo las hacía, pero no tengo su receta. Ninguna sabe igual». Y destaca que el Mediterráneo siempre estuvo muy presente en cada plato de su infancia.

Echa en falta un buen restaurante con comida «de cuchara» y además del tradicional plato de su tierra valenciana, sabe cocinar arroz caldoso o al horno, rebollones que él mismo suele recoger en sus largos paseos por el campo, o postres. «A mí lo que me gusta es hacer repostería, sobre todo con mis nietos, porque se ponen de chocolate, de amasar la harina... Hacemos galletas, pasteles. Es una forma de enseñarles a querer la cocina». No canta guisando y en familia como mucho algún «cumpleaños feliz» para sus nietos porque se declara «tímido». Eso lo deja para el escenario o el balcón de su casa en el que ensaya dando al vecino de arriba conciertos diarios. Confiesa que él conquistaría más con una buena canción que con un plato. «Considero la cocina un arte y encuentro hasta una similitud con la música: teniendo los mismos ingredientes y todo igual, no salen dos platos similares». Lo mismo en la música, donde una melodía cada día tiene diferentes matices según quién la cante o el estado emocional de quien la entone. «La gastronomía despierta sentimientos, recuerdos que te llevan a algún momento especial en tu vida», añade. Cuida su voz con un desayuno estricto: cuatro vasos de agua en ayunas, una cucharada de miel y otra de polen natural, zumo de limón con bicarbonato, con lo que además hace gárgaras, y un plátano. No prueba ni el azúcar, ni la sal, ni los lácteos; come mucho pescado y ensaladas y «procuro no juntar proteínas con hidratos. Lo he aprendido en los libros de medicina natural». Además, procura caminar a diario 12 kilómetros junto a su perro Fran. Ahora tiene proyectado llevar su gira de «Nuestra música» por Europa y el 8 de julio dará un concierto a beneficio de la asociación protectora de animales en el Palau de Altea. Con la música, o entre plato y plato, sigue revindicando sus raíces.

Su Selfierecta: La Paella

Ingredientes:-50 ml aceite de oliva virgen extra.-1 kg pollo troceado.-1/2 kg conejo.-350 g judía verde.-400 g tomate natural de pera rayado.-500 g arroz de Valencia. -1/2 cucharada de pimentón dulce.-15 hebras de azafrán.-2 ramitas de romero.- Agua y sal

Elaboración:Con el aceite caliente, se pone un poco de sal. Incorporamos la carne, sazonamos y cuando esté bien dorada incluimos la verdura y el tomate rayado. Sofreímos. Tostamos en un lateral de la paella el azafrán y removemos. Incorporamos también el pimentón dulce. Añadimos agua hasta cubrir los remaches de las asas y dejamos cocer 25 minutos. Cuando empiece a hervir añadiremos colorante y dos ramitas de romero. Rectificamos de sal si fuese necesario y añadimos el arroz por toda la paellera. Dejamos cocer 18 minutos.