JJK: la seducción del último Kennedy

John «Jack» Schlossberg Kennedy es el único nieto varón de JFK. Cuando se cumplen 100 años del nacimiento de su abuelo el delfín de la realeza política se estrena en la vida pública.

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  • A la izquierda, su tio John John. A la derecha, su abuelo John Fitzgerald Kennedy
    A la izquierda, su tio John John. A la derecha, su abuelo John Fitzgerald Kennedy
Daniella Mendoza. 

Tiempo de lectura 5 min.

27 de mayo de 2017. 00:31h

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«El legado de servicio público de mi familia me resulta inspirador (...) pero todavía estoy tratando de abrirme mi propio camino, así que manténganse al tanto». La frase, dicha por John Schlossberg Kennedy, único nieto varón del presidente JFK, fue suficiente para llamar la atención de los seguidores de la familia política más querida de Estados Unidos. Rápidamente corrió el rumor: la saga Kennedy tiene un nuevo protagonista. Alto y atlético, con el cabello y la sonrisa de su tío John John, el joven Jack, como le llama su familia, acaba de irrumpir en la vida pública estadounidense con fuerza. En una misma semana hizo entrega de un premio a Barack Obama (el galardón Profile in Courage que otorga la biblioteca que lleva el nombre de su abuelo) y acompañó a su madre Caroline a la gala del Museo Metropolitano. Twitter explotó con curiosidad: «¿Quién es el guapo que posa con la Kennedy en la alfombra roja?», se preguntaban los usuarios.

Jack tiene 24 años y posee un diploma de Historia, con enfoque especial en Japón, de la prestigiosa Yale University. Además, se prepara para entrar este otoño en Harvard Law School, donde, como ya hiciera su abuelo hace más de 75 años, estudiará Derecho. Fuera de los estudios sus hobbies incluyen la pesca y el deporte en general (no es raro verle montando en bicicleta por Nueva York, donde se crió en el exclusivo Upper West Side). El joven habla japonés perfectamente y compaginó su temporada en Yale con un curso de paramédico porque, según afirmó un amigo suyo a «The New York Post», «Jack está muy consciente de los privilegios y oportunidades que ha tenido por la familia a la que pertenece, prepararse como paramédico es una manera de ofrecerle un servicio a la comunidad».

«Un fósil aburrido»

El joven ha vivido, hasta hace poco tiempo, alejado de los focos que han perseguido durante décadas a los miembros de su familia. Así lo quisieron sus padres, Caroline Kennedy, la única hija viva de JFK, y Ed Schlossberg, dueño de una firma de diseño. Schlossberg, a quien Jackie Kennedy describió como «un fósil aburrido» porque es doce años mayor que su hija, ha sido un enigma para la Prensa desde su espectacular boda –que estuvo plagada de celebridades y políticos y en la que cantó Carly Simon–, porque siempre ha evitado dar entrevistas. El patriarca instauró el mismo secretismo con respecto a sus tres hijos, Rose, Tatiana y John, el menor.

Sin embargo, John parece haberse decidido a iniciar una nueva etapa mucho más pública justamente cuando se celebran 100 años del nacimiento de su abuelo. En su primera entrevista, que concedió junto a su madre este mes, no descartó la posibilidad de entrar en política, aunque dejó claro que no será todavía. Sin embargo, está acostumbrado a rodearse de los más ricos y poderosos desde pequeño gracias a las amistades de su madre, que fue embajadora en Japón durante la presidencia de Obama. A la hora de escribir, afición que también heredó de su abuelo –John F. Kennedy ganó un premio Pulitzer a los 38 años–, Jack enfrenta temas políticos con seguridad. En «The Washington Post» publicó una columna titulada «Los jóvenes tenemos el deber de votar por Hillary Clinton». El año pasado escribió para «Politico» un artículo criticando al senador Ted Cruz por decir que, de estar vivo, Kennedy sería republicano. «Hoy, mi abuelo tendría 98 años. No sabría cómo utilizar un móvil y estaría estupefacto al ver cómo el Partido Republicano ha perdido el camino».

Jack no esconde el orgullo que siente por su abuelo, de hecho, se ha definido a sí mismo como «un estudioso de su vida, su legado y su gobierno» y ha dicho que se especializó en Historia porque era una de las pasiones de JFK. Sin embargo, fue Obama quien le llevó a involucrarse en política: «Me encanta ese ámbito gracias a usted. Me inspiró para aprender sobre mi familia y conectarme con nuestra historia», le dijo cuando le entrevistó con motivo del galardón Profile in Courage. En 2012 dio su primer voto a favor de la reelección de Obama y el año pasado eligió a Hillary Clinton. Como su abuelo, es un democráta convencido.

w los efectos de la fama

Aunque su vida pública apenas comienza, Jack ha sufrido ya los efectos colaterales de la fama. Hace unos años, cuando todavía estudiaba en Yale, donde colaboraba con el periódico universitario y tenía un blog, se publicó en internet una columna supuestamente firmada por él en la que salía del armario. Varios medios, incluido «The Huffington Post», se hicieron eco de la «noticia», por lo que Jack tuvo que emitir un comunicado: «El artículo fue escrito por una persona que se hace pasar por mí. Y, para que quede claro, no soy gay». La decepción de la comunidad homosexual se hizo notar en una serie de titulares en la prensa especializada del estilo de «Desafortunadamente, el nieto de JFK no es gay».

Entre las mujeres Jack también causa sensación. Existen una serie de foros dedicados a descubrir quién es su novia, varios perfiles falsos de Instagram y una decena de artículos que le recomiendan que salga con Taylor Swift, ex novia de su primo Connor Kennedy. De hecho, una de sus primeras apariciones, en la gala del Met, disparó el rumor de un romance con Anna Cleveland. Durante la fiesta, Jack posó en varias fotos junto a la modelo, hija de Pat Cleveland y musa de Zac Posen, y eso bastó para crear una historia de amor entre ambos. Lo cierto es que hasta hoy, y a diferencia de su abuelo y de su tío John John, dos conocidos mujeriegos, Schlossberg ha mantenido sus relaciones amorosas lejos de la Prensa. El hecho de que viviera durante una temporada en Japón, donde trabajó en Rakuten Inc., una empresa de comercio electrónico, seguramente facilitó ese distanciamiento mediático, pero con su regreso a Estados Unidos –y tras su exitoso debut este mes– todos los focos están puestos en el último Kennedy.

Un encanto de familia

Además de ser el candidato perfecto para reinsertar a la familia Kennedy en el ámbito político, Schlossberg es todo un rompecorazones, como lo fueron su abuelo y su tío John John (arriba). Del primero uno de sus biógrafos escribió que «era un mujeriego compulsivo». Su hijo John demostró preferencia por actrices y modelos: fue novio de Daryl Hannah y también salió con Sarah Jessica Parker (que ha contado que la llevaba a sitios escondidos para no ser vistos por la Prensa) y Cindy Crawford.

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