Hollywood

Los tatuajes que separaron a «Brangelina»

Meses antes de divorciarse, Angelina Jolie y Brad Pitt se tatuaron para «blindar» su matrimonio, convencidos de que su relación perduraría

Los tatuajes que separaron a «Brangelina»
Los tatuajes que separaron a «Brangelina»larazon

Meses antes de divorciarse, Angelina Jolie y Brad Pitt se tatuaron para «blindar» su matrimonio, convencidos de que su relación perduraría

Tiene 17 en su cuerpo, pero los tres últimos se los hizo en Camboya junto a su entonces marido, Brad Pitt, meses antes de separarse, con la curiosa simbología de garantizar la unión de la pareja, según ha desvelado el portal «Entertainment Tonight».

Tal y como se puede apreciar en las fotos que se han filtrado y que ya avivan comentarios en las redes sociales, Angelina se grabó signos y mantras budistas, mientras que el actor optó por un símbolo buda en el lado izquierdo de su abdomen. Además, ambos compartieron la misma tinta y el tatuador, el monje tailandés Ajarn Noo Kanpai –uno de los más solicitados por las «celebrities»– empleó una dolorosa técnica manual. Y todo ello, según publica el citado portal, con el objetivo de «blindarse simbólicamente como marido y mujer».

Todo un ritual que, en cambio, no evitó que pocos meses después ambos diesen a conocer el divorcio más mediático y polémico de los últimos tiempos de Hollywood. Hace unas semanas la actriz rompía su silencio en una entrevista para la televisión estadounidense y habló de lo que la ruptura supuso para su familia. Al ser preguntada si aún consideraba que Pitt es un «gran padre» y «parte de la familia», contestó: «Por supuesto, siempre seremos una familia».

Angelina, profesora en Londres

Las últimas informaciones apuntaban a que Jolie, que en septiembre se estrenará como profesora en la London School of Economics de la Universidad de Londres, se mudaría a la capital británica, aunque personas cercanas a la protagonista de «Maléfica» lo desmienten, según publica la revista «People».

Dado que su estancia en la facultad será temporal, puesto que actuará como profesora invitada, no contempla la posibilidad de abandonar su residencia habitual en Los Ángeles y, en su lugar, optará por viajar a Londres cada vez que imparta clase: «Su hogar está en Estados Unidos, donde vive su familia», afirma otra persona a «People». «Además, lleva viajando durante 16 años por sus labores humanitarias, así que no cambiará nada», añade.

Angelina, que actualmente es Enviada Especial del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, impartirá un curso de nueve meses en el que dará a conocer el trabajo que realiza en defensa de los derechos de la mujer y contra la violencia sexual en zonas de conflicto. Aunque el curso no arranca hasta septiembre, la intérprete ya dio una clase introductoria el martes pasado, en la que estuvo hablando con los alumnos sobre los campos de refugiados y sobre los riesgos a los que están expuestas mujeres y niñas.