Barcelona

Miguel Bosé, refugio en Panamá con su guardaespaldas amigo

Miguel Bosé, en el aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas para uno de sus recientes viajes
Miguel Bosé, en el aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas para uno de sus recientes viajeslarazon

Vive en el país con sus cuatro hijos y una señora que cuida la casa. Hace años renegaba de sus orígenes panameños y todavía se lo tienen en cuenta. Ahora vuelve a España de gira

La vida de Miguel Bosé en Panamá es lo suficientemente tranquila como para no preocuparse de que sus cuatro hijos pierdan el anonimato, algo que temía que sucediese en España. Lleva afincado allí desde finales de 2014 y su amplia casa de Costa del Este –uno de los barrios más lujosos de la capital panameña– es casi un búnker, alejado de miradas anónimas. Se impide el paso a la urbanización a cualquier persona que no acredite un motivo veraz para acceder a la zona. La seguridad es lo que buscaba el cantante. Cada proyecto residencial tiene su vigilancia privada y las avenidas son patrulladas por la Policía Nacional, que tiene su propia estación en el área de los servicios públicos de la zona. Los paparazzi ni se asoman por allí, lo que ha sido uno de los motivos por los que el cantante decidió irse de España, porque su intención es que sus hijos crezcan en un ambiente alejado de los flashes. En Costa del Este se le ve diariamente en el parque jugando con sus niños: Diego, Tadeo, Ivo y Telmo, nacidos mediante la contratación de vientres de alquiler.

Una zona muy segura

Vecinos del cantante desvelan a LA RAZÓN que «Miguel es un hombre muy simpático, no duda en hacerse fotos con aquellos que se lo piden. Le gusta hacer la compra y va mucho al supermercado Riba Smith, el más grande de la zona. Se gasta mucho dinero en fruta, miel, quesos y agua mineral. También le hemos visto comprar botellas de guisqui... No va de prepotente por la vida y conversa con todo el mundo. En muchas ocasiones le acompaña un amigo que le hace las veces de guardaespaldas, aunque la zona es muy segura y no se suelen cometer actos delictivos. Todo está muy vigilado». Otras personas nos desvelan que «es un asiduo al Balboa High School, una especie de conservatorio de donde salen los nuevos talentos musicales panameños. Parece ser que Bosé está interesado en seleccionar a chicos con mucho futuro en el mundo de la canción para montar, en una fecha que todavía no está confirmada, un espectáculo, quizá una revista musical».

La rutina diaria del artista y sus hijos (los dos mayores cumplen en 2015 cinco años y los pequeños tienen siete meses menos que sus hermanos) es la siguiente: se levantan a las seis y media de la mañana. A las siete y media Miguel lleva a los críos al colegio, en donde están hasta primera hora de la tarde. A las seis y media llega la hora de la cena, respetando las costumbres horarias panameñas, y a las ocho, los cuatro chicos ya están en la cama. Él se define como «un padre amoroso, que quiere forjar el carácter de sus hijos mediante unas reglas que les conviertan en unos niños felices». No se tienen datos del colegio en el que ha inscrito a sus hijos, pero los más importantes, y privados de la zona son el The Metropolitan School (considerada la mejor escuela bilingüe del país), la Academia Interamericana y el San Agustín. Bosé dedica buena parte de su tiempo a componer, hacer meditación, ejercicio físico, leer y escuchar música. Suele acudir a conciertos de otros artistas, como sucedió hace poco tiempo, que asistió al de Joaquín Sabina en el Teatro Anayansi del Centro de Convenciones Atiapa, cercano a la bahía de Panamá. Joaquín dedicó a su amigo el tema «Peces de ciudad».

Cuando sale a pasear, sus lugares preferidos para tomar algún refresco o comer con sus amigos o sus hijos son la cafetería Delirys –que se encuentra dentro del centro comercial Riba-Smith–, La Inmaculada, Il Grillo, Rock Burger, Tambureli, Subway, Baskin-Robbins / Dunkin Donuts, Le Grand Petit-Gourmet, Bachu, Cozy y Le Petit Paris.

Miguel tiene un grupo de buenos amigos con los que suele salir algunas noches, visitar el hipódromo cercano o disfrutar de excursiones en alta mar. Las labores caseras las realiza una señora de mediana edad.

Entre las grandes aficiones del hispanopanameño está todo lo relacionado con el mar y la biología marina. Amante del submarinismo, ha abandonado la práctica de este deporte. Tampoco ya nada entre tiburones (una de sus antiguas aficiones) porque considera que no quiere poner en peligro su integridad física ahora que es padre.

Su tierra natal

Hay que recordar que Bosé nació en ese país el 3 de abril de 1956. Sus padres, Luis Miguel Dominguín y Lucía Bosé, decidieron que viniera al mundo allí por las ventajas que Panamá ofrecía, entre ellas, la excepción del servicio militar, por lo que Miguel se libró de hacerlo en España. Ahora, el cantante se encuentra en nuestro país con su gira estival «Amo Tour», con la que logró llenar los recintos de sus tres primeros conciertos en Sevilla, Madrid y Valencia. Le esperan actuaciones en Murcia, Alicante, San Pedro de Alcántara, Málaga, Cap Roig, Cambrils, Benidorm, Barcelona y Oviedo. Tras el verano, cambiará las grandes noches escénicas y la vorágine de los fans por la tranquilidad y el sosiego junto a sus hijos en ese lujoso piso de más de doscientos metros cuadrados que se compró hace tiempo en el país centroamericano.

Sus lugares preferidos

El restaurante Il Grillo, en la plaza Costa del Este, cerca de la residencia de Bosé

La Refresquería la Inmaculada, en Costa del Este, es famosa por sus postres

El cantante frecuenta Rock Burger, un lugar de hamburguesas y sándwiches

COSTA DEL ESTE, UN REFUGIO PARA MILLONARIOS

El proyecto de Costa del Este nació en 1995 y desde entonces se ha convertido en una de las zonas con mayor desarrollo inmobiliario de la ciudad de Panamá. Sus 310 hectáreas configuran un área moderna en la que losedificios que se están construyendo actualmente son de bastante altura. También hay grandes mansiones. Está atravesada por el Corredor Sur y conectada a la urbe por un puente marino de dos kilómetros de largo, lo que la comunica en pocos minutos con el centro de la capital y el Aeropuerto Internacional de Tocumen. Cuenta con grandes aceras, parques, lugares recreativos, una plaza central enorme, sitios de descanso y un malecón de casi 4 kilómetros de largo. Según su extensión, el precio de los pisos oscila entre los trescientos mil y el millón de dólares. Aunque se pueden encontrar áticos en el lujosísimo edificio Parque del Mar que superan el millón cuatrocientos mil por sus casi seiscientos metros cuadrados.