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Biles, no es oro todo lo que reluce

La gimnasta, ganadora de cinco medallas en Río, creció sin sus padres por los excesos de drogas y alcohol de éstos

  • Simone Biles, con sus abuelos, con los que vive desde que tenía tres años
    Simone Biles, con sus abuelos, con los que vive desde que tenía tres años / Twitter
Macu Mota.  Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

21 de agosto de 2016. 00:49h

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Macu Mota.  Madrid. 21/8/2016

La gimnasta estadounidense es un ejemplo de lucha. Con 19 años, 1,45 metros y 47 kilos, es una de las más grandes de los Juegos de Río, llegando a conseguir cuatro medallas de oro y una de bronce. De esta manera, ha superado el récord de la atleta rumana Nadia Comaneci, que consiguió tres oros y un bronce en los Juegos de 1976, cuando tenía 14 años. Pese a su juventud, le han propuesto colaborar como participante en el «reality» inglés «Dancing with the stars».

La infancia que tuvo Simone Biles en Columbus (Ohio) se tornó difícil a los tres años, lo que la convirtió en la mujer fuerte y tenaz que hoy es. Nunca conoció a su padre biológico, Kelvin Clemons, que ahora sigue de cerca los logros de su hija, y los servicios sociales se la arrebataron a su madre, cuando tenía tres años, por los problemas con el alcohol y las drogas. Tras esto, fue adoptada por sus abuelos maternos, Ronald y Nellie Biles y por decisión judicial fue separada de sus hermanos Tevon y Ashley, y sólo se fue a vivir con Adria, la más pequeña, a Spring, cerca de Houston. Según ha declarado la madre de la gimnasta al diario «Daily Mail», Ronald Biles le prohibió ver a su hija: «Todavía estaba consumiendo y él no quería que yo entrara y saliera de su vida cuando aún no estaba bien».

La atleta comenzó a practicar a los seis años el deporte que hoy la ha llevado a la gloria. A los ocho empezó a entrenar bajo la dirección de Aimée Borman, que hoy en día sigue siendo su principal mentora. «Un día decidió que sería una gran gimnasta y desde entonces lo ha hecho todo para lograrlo», declaró la entrenadora a «The Times».

Biles tiene relación con su madre, con la que habla en fechas señaladas, como su cumpleaños o Fin de Año. Incluso se pusieron en contacto por teléfono seis días antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Río. Cuando se le ha preguntado a la atleta por sus padres biológicos, afirma rotunda que el rencor no forma parte de su vocabulario: «Cuando era más pequeña me preguntaba qué habría sido de mi vida si no hubiese pasado nada de esto, le daba vuelta a si mi madre estaba arrepentida y querría haber hecho las cosas de manera diferente, pero evito plantearme estas dudas porque no soy yo quien tiene las respuestas». El silencio roto de su progenitora no despeja ninguna duda de sus resquemores, ya que Shan Biles sólo habla del daño que le hizo no estar al lado de sus hijos. «Me siento como si no tuviera ningún derecho. Ellos la han criado y han trabajado con ella haciendo esto y aquello. ¿Y quién soy yo? Estoy mirando desde fuera. A pesar de que soy su madre biológica, tengo que respetarlos», declaró al diario. Eso sí, adelanta que le gustaría explicarle a su hija el porqué de su «etapa oscura» y quiere que se sepa que está sobria desde 2007.

El suelo es el lugar en el que se encuentra como pez en el agua. Sus potentes piernas y su velocidad le dan la posibilidad de realizar acrobacias como la que lleva su nombre. «No soy la próxima Bolt o Phelps. Soy la primera Simone Biles», aclaró la atleta que, sin duda, seguirá cosechando éxitos deportivos con una sonrisa de oreja a oreja.

¿Tiene un novio racista?

Arthur Mariano, un gimnasta brasileño que también participa en los Juegos de Río, es el joven con el que se ha relacionado a la estrella deportiva estadounidense. «Hey Zac Efron. Yo la vi primero...Ella es mi chica» o «has hecho historia. Te quiero», son algunas de las frases dedicadas a Biles en respuesta al coqueteo público que hubo entre el actor y la gimnasta. El atleta brasileño, que ha conseguido una medalla olímpica de bronce en su categoría, ya era conocido anteriormente por haber sido expulsado por la Confederación Brasileña de Gimnasia, ya que en 2015 publicó una frase dirigida a uno de sus compañeros de equipo: «Las bolsas del súper son blancas. ¿Por qué las de la basura son negras?».

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