Sevilla

Detenido un taxista en el aeropuerto de Sevilla con un punzón y huevos en su coche

La Policía interviene discos duros de la sede de la Asociación Hispalense Solidaridad del Taxi

Varios taxistas en el aeropuerto sevillano de San Pablo
Varios taxistas en el aeropuerto sevillano de San Pablolarazon

Los tribunales han entrado de lleno en el conflicto que mantienen los taxistas con las plataformas de vehículos de alquiler con conductor. Tras los numerosos incidentes que han venido sufriendo estas empresas en la capital hispalense, la Policía Nacional detuvo ayer a un taxista en el aeropuerto de San Pablo de 59 años y cuyo nombre corresponde a las iniciales A. M. C. V., que portaba en su coche un punzón, jeringuillas, una capucha y huevos. Tras tomarle declaración, fue puesto en libertad con cargos.

Esta actuación, según informó la Policía, se efectuó a requerimiento del juzgado de guardia de Sevilla y formó parte del registro que se llevó a cabo en la sede de la Asociación Hispalense Solidaridad del Taxi, ubicada en la propia terminal aeroportuaria. Los agentes, pertenecientes a la Brigada de Información de la Policía, intervinieron también discos duros y material informático para su análisis. Junto a ello, se registraron otros taxis que estaban estacionados en la zona del Palenque del aeropuerto.

Miembros de la Unión Nacional de Autoturismos (Unauto), que agrupa a diferentes empresas del sector, se reunieron recientemente con la fiscal jefe de Sevilla, María José Segarra, a la que alertaron de la «insostenible situación de violencia» que sufren los conductores que ejercen esta actividad, pertenecientes a plataformas como Cabify o Uber. Unauto, tal y como recordó, ha denunciado en los últimos seis meses más de 40 altercados en la ciudad, protagonizados por «taxistas que amenazan, persiguen y coaccionan a nuestros conductores». Un panorama que se produce «a diario». En este contexto, la Policía investiga a 27 taxistas por estos hechos. Esta batalla llegó a su punto álgido durante la pasada Feria de Abril, cuando reultaron incendiados en Castilblanco de los Arroyos nueve turismos de Cabify, desplazados desde Madrid para reforzar la demanda generada durante la fiesta.