Sevilla

«Los selfis son las fotos más peligrosas que existen»

La Policía imparte nociones básicas para los menores y sus padres sobre las herramientas virtuales, que suponen un peligro «real»

De izda. a dcha., Virginia Sierra, José Antonio Alonso, Francisco Anguita, Antonio Sanz y Rafael Martín
De izda. a dcha., Virginia Sierra, José Antonio Alonso, Francisco Anguita, Antonio Sanz y Rafael Martínlarazon

La Policía imparte nociones básicas para los menores y sus padres sobre las herramientas virtuales, que suponen un peligro «real»

El peligro es «real» aunque las herramientas sean virtuales. Lo que para un ciudadano normal no es más que una imagen de un niño o un adolescente subida a internet, para un ciberacosador es el rastro que deja la presa. A través de esa imagen, con una serie de conocimientos que resultan básicos para un informático –se trata de personas que «dedican todo su tiempo» a su obsesión, señala la Policía Nacional–, se puede acceder a la localización física de la persona, conocer dónde vive, su entorno, por dónde sale, con quién, cómo y cuándo. A través de la red wifi y de ordenadores públicos, por ejemplo, el agujero en la privacidad llega, incluso, a la intrusión en los propios dispositivos personales, al punto de «poder hacerte fotos y vídeos y que ni te enteres». Un smart phone, una tableta, un ordenador, en definitiva, cualquier dispositivo con acceso a la red, «donde hay de todo», puede resultar, según su uso, un arma. Y en el caso de los teléfonos inteligentes, «se han convertido en los regalos estrella de la primera comunión». ¿Un arma en manos de un niño?

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el Ministerio del Interior y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad han puesto en marcha el Plan Director para la convivencia y la seguridad escolar en los centros educativos y su entorno, que este año llegará al 75% de los centros regionales. La Policía también trabaja en el programa de formación «Ciberexperto» y dispone de la aplicación «Alertcops», que permite realizar denuncias y la geolocalización. El delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, informó ayer de los peligros más comunes para los menores, junto al coordinador del Plan Director en Andalucía, Rafael Martín; y el inspector Francisco Anguita, delegado de Participación Ciudadana de la Policía Nacional en Sevilla, en una demostración práctica de los riesgos reales de Internet. En segundos, el delegado de comisaría local del Cuerpo Nacional José Antonio Alonso, junto a la agente Virginia Sierra, demostraron, por ejemplo, la facilidad para acceder a cualquier cuenta privada de una red social.

El selfi, tan de moda, es un peligro en sí mismo. «Son las fotos más peligrosas». El «otro lado» del autorretrato es que se dota a potenciales acosadores de una imagen en primer plano, con calidad sobrada para, con unos conocimientos básicos en Photoshop, como poco, montar chistes. Puede, incluso, trucar imágenes desnudas y cambiar el rostro por el selfi en cuestión. Así, según explicó la Policía, se suele extorsionar a los jóvenes, a cambio de material sexual. Otras herramientas permiten variar el número de visitas de los vídeos de las redes, o renombrarlos, lo que también puede usarse como forma de extorsión. Los peligros son tantos como herramientas existen, señaló el Cuerpo armado. La Policía recomienda no subir ningún tipo de información relevante a las redes sociales. Las fotos, siempre desde lejos, para que, ante un intento de manipulación, «el rostro quede pixelado». «Está de moda que los niños se hagan fotos con pinta de malote, con flequillo y sin camiseta, mientras que las niñas lanzan besitos en el típico gesto de los morritos. Lo ideal es que las fotos que se suban a las redes sociales estén tomadas de lejos para que, cuando alguien las amplíe, no pueda sacar bien la cara porque se pixela», señaló Alonso, advirtiendo que en este material un ciberacosador «ve una presa». Se debe evitar también dar a conocer los gustos personales, ya que son la vía de acceso de los perfiles falsos para ganarse la confianza del menor. Los padres tampoco deben «contar toda la vida de sus hijos por Internet», desde bebés. Las fotos privadas, «mejor en discos externos». Cuanto menos datos personales en el móvil, más seguridad. Ciberacoso, grooming, sexting, tecnoadicciones, suplantación de identidad y los riesgos asociados a la privacidad. La Policía recomienda: «un acuerdo padres-hijo» sobre internet; «control parental»; «hablar con el niño»; «el ordenador siempre a la vista»; y «tapar las cámaras». Sobre la idea de regalar el móvil, ironizó el inspector Anguita, «mejor esperar a la confirmación. Y si es posible a la pedida de mano».