Cataluña

«Si nuestros políticos quieren presumir de seguridad, se necesitan más recursos»

Guardias civiles avisan de la falta de personal y de que se enfrentan a la amenaza terrorista, a los «narcos» y a la inmigración con armas de la época de Tejero o vehículos estropeados y «capados»

«Si nuestros políticos quieren presumir de seguridad, se necesitan más recursos»
«Si nuestros políticos quieren presumir de seguridad, se necesitan más recursos»larazon

Guardias civiles avisan de la falta de personal y de que se enfrentan a la amenaza terrorista, a los «narcos» y a la inmigración con armas de la época de Tejero o vehículos estropeados y «capados»

Tras los recientes e inquietantes atentados terroristas de Cataluña, organizaciones sindicales han reclamado más medios para los cuerpos y fuerzas encargados de velar por la convivencia pacífica y por la seguridad de todos. Han pedido que se refuercen plantillas y se mejoren las condiciones laborales. Un agente de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil de un puesto del litoral de Cádiz narra a LA RAZÓN su experiencia, que incluye a veces jornadas laborales de «doce horas seguidas», para sostener un delicado ecosistema. El municipio en el que se encuentra destacado es de los que «multiplica su población» en verano por la afluencia de unos turistas que son «cada vez más numerosos» y generadores, por ello, de «ciertos problemas». En él hay tres patrullas, de las que «dos deberían estar allí de forma permanente y otra en la costa», pero esto no siempre sucede porque, a menudo, los efectivos que la integran tienen que responder a llamadas «relacionadas con la llegada de inmigrantes a quienes, una vez rescatados por Salvamento Marítimo, hay que atender y repartir; o con sucesos ligados al narcotráfico». Respecto a esto último, se saben espiados o controlados. Un seguimiento que perciben «sobre todo en invierno», cuando el ruido y el bullicio es menor.

Los agentes como él, que prefiere mantener el anonimato, han de atender un amplio abanico de servicios hilvanados al orden público, a la vigilancia fiscal y de frontera, a los vertidos o incluso a los accidentes de tráfico, entre otras muchas varillas. «Para cualquier cosa, solemos ser los primeros que llegamos», anota. Y ello, a pesar de que los medios de transporte que manejan son «francamente mejorables». En su área en concreto, la Comandancia de Cádiz cuenta con «seis autobuses» para el traslado de presos y detenidos y, en ocasiones, el de inmigrantes cuando éstos «son muy numerosos». Cinco de ellos «han estado estropeados a la vez». Atesoran también un furgón con «435.239 kilómetros» en sus ruedas en el momento de esta conversación, cuyo aire acondicionado «no funciona bien», al igual que «una de las cerraduras», con lo que los guardias hacen «como que cierran» por ese lado al salir. A esos siete hay que sumar algunos vehículos aportados «gracias a los fondos de la Unión Europea (UE)», pero que están «capados», esto es, limitados a «los 1.000 kilómetros al mes». Pasados éstos, se paran.

Sin dejar el material con el que trabaja Seguridad Ciudadana, usan armas largas anticuadas: fusiles Cetme o subfusiles Z similares a los que utilizaron el teniente coronel Tejero y sus hombres para asaltar el Congreso de los Diputados hace más de 36 años. Y lo hacen «durante las prácticas de tiro». Al finalizar éstas, «se meten en un armero cuya llave tiene uno de los mandos». Es decir, si él o cualquiera de sus compañeros de la comarca gaditana de La Janda tuvieran que hacer frente a una situación como la vivida hace unos días en Cambrils con los terroristas, lo harían sin arma larga y «sin saber bien» cómo intervenir, al desconocer si hay «protocolo de actuación», advierte. De lo que sí son conscientes es de que no hay «suficientes chalecos antibalas», lamenta.

Admite que la falta de personal les lleva a incumplir normas, como que «cada detenido sea custodiado por dos agentes». «Esto no siempre sucede porque no hay gente, no damos abasto», reconoce, para lanzar un mensaje a navegantes: «Si nuestros políticos quieren presumir de seguridad, se necesitan más recursos y éstos son imprescindibles en el caso de pretender pasar al nivel de alerta cinco, del cuatro ‘apuntalado’ en el que estamos», sintetiza.

Fuentes de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) aseguran que este relato es extrapolable a otros lugares de la costa gaditana, en especial del campo de Gibraltar, e incluso del resto de la andaluza, por lo que exigen que «se incremente el personal y los medios técnicos» con los que «desempeñar sus funciones».

Las pateras, el goteo que no cesa

El rescate y la atención de los inmigrantes que intentan alcanzar las costas andaluzas en pateras como las que han llegado en las últimas horas es una de las labores en las que participa la Guardia Civil. Ayer, Salvamento Marítimo socorrió por la mañana a 19 personas de origen subsahariano, entre ellas una mujer, de una patera localizada en el mar de Alborán y, por la tarde, a un grupo de 54 inmigrantes de origen magrebí, con 5 menores y 16 mujeres, en aguas del Estrecho de Gibraltar.