jueves, 29 junio 2017
13:51
Actualizado a las 
Ofrecido por:
  • 1
Castilla y León

El Festival de «Luz y Vanguardias» atrae a miles de visitantes a Salamanca

  • Los edificios históricos de la capital salmantina muestran ya las obras de los primeros nombres del arte nacional e internacional

El rector de la USAL, Daniel Hernández Ruipérez; la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente; el alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco y el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en la inauguración del Festival.
El rector de la USAL, Daniel Hernández Ruipérez; la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente; el alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco y el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en la inauguración del Festival.

Una apuesta por la cultura y el arte de vanguardia. Un acontecimiento con la luz como protagonista, donde se combina plástica, vídeo, proyecciones y obras de reputados artistas a nivel nacional e internacional. El «Festival de Luz y Vanguardias» arrancó en la capital salmantina, de la mano del Ayuntamiento y de Iberdrola y con la presencia del alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco y el presidente de la empresa eléctrica, Ignacio Galán, quienes pulsaron el interruptor para dar el pistoletazo de salida de este festival. Momentos antes, Fernández Mañueco indicaba que «el Festival nos va a consolidar como un referente en el mapa de las vanguardias y potenciará internacionalmente la marca Salamanca». «Tenemos un claro compromiso para repetir el éxito del pasado año y lograr que más personas puedan disfrutar de esta cita, que es única en el mundo porque nuestra ciudad es inimitable», aseguraba.

Los grandes protagonistas ya son los edificios históricos de la ciudad donde se proyectan obras, algunas de ellas interactivas, abiertas a todos los salmantinos y visitantes que transiten por la ciudad durante las próximas noches hasta el domingo.

Unos artistas que han estudiado al detalle la estructura arquitectónica en sus creaciones. De esta manera, el mexicano Rafael Lozano- Hemmer, residente en Montreal, estrena sobre la fachada del Convento de San Esteban «Conjunto redundante». Una cámara con reconocimiento facial detecta las caras del público para irlas superponiendo.

Los franceses Félicie d’Estienne y Fréderic Nogray muestran en el patio barroco de la Universidad Pontificia la obra «Monolithe». Una performance con música en directo que puede llegar a durar hasta «siete horas y media de contemplación activa para lograr la propia elevación de cada uno».

El dúo formado por la ilustradora francesa Noemí Schipfer y el arquitecto y músico japonés Takami Nakamoto, se encargan de la instalación «Narrow! ubicada en la plaza de Anaya. Un pasillo de luces y sonidos de 36 metros que juega con la piedra antigua de la Catedral de Salamanca.

Y los reconocidos artistas españoles José María Cruz Novillo y Juan Gomila exponen en el Patio de Escuelas, en la fachada del Edificio Histórico de la Universidad de Salamanca, la peculiar obra «Diafragma dodecafónico 8.916.100.448.256 opus 14» donde se hace un guiño al VIII centenario de la institución académica con «una visita retrospectiva en el espacio para ver lo que va a pasar en octubre de 2.818».

Además, de las obras de los artistas invitados, la fachada del Ayuntamiento de la ciudad en la Plaza Mayor acogerá el concurso internacional de videomapping en el que compiten nueve propuestas procedentes de España, Francia, México, Honduras y Rusia, mientras que la Casa de las Conchas sirve como lienzo para la muestra de jóvenes talentos de las dos universidades salmantinas.

Además, la plaza de Colón es escenario en el que «Pi: Reloaded» de las empresa de artistas multidisciplinares Sildemedia Lab, se mostrará al público como homenaje a los ganadores de la primera edición del Festival de Luz y Vanguardias.

El festival se ha enriquecido con la sección +Luz, un programa paralelo protagonizado por distintos espacios artísticos de la ciudad y que han incluido en su programación propuestas relacionadas con la luz.

Hay que recordar que la primera edición de este festival, además de un gran éxito, tuvo un fuerte impacto sociocultural y económico en la ciudad con un aumento del 8 por ciento en la ocupación hotelera respecto al mismo periodo del año anterior.

SIGUENOS EN LA RAZÓN
  • 1