El desafío independentista

¿Campaña por el referéndum o precampaña electoral?

El líder de los republicanos, Oriol Junqueras, aprovecha el primer acto de su partido por el «sí» en una eventual consulta independentista para reivindicar sus logros en la Generalitat

El vicepresidente de la Generalitat y líder de ERC, Oriol Junqueras, ayer en el acto de precampaña por el «sí» al referéndum
El vicepresidente de la Generalitat y líder de ERC, Oriol Junqueras, ayer en el acto de precampaña por el «sí» al referéndumlarazon

El discurso oficial de los dirigentes separatistas trata de proyectar determinación en su misión de celebrar el referéndum aunque no vaya acompañado de avances en su preparación que traslucen la inviabilidad de su materialización.

En el tramo final del proceso independentista cunde la gesticulación grandilocuente. El discurso oficial de los dirigentes separatistas trata de proyectar determinación en su misión de celebrar el referéndum aunque no vaya acompañado de avances en su preparación que traslucen la inviabilidad de su materialización. Esto ha desencadenado una pugna latente entre los socios de gobierno, ERC y PDeCAT, por no cargar con la responsabilidad de un probable desarrilamiento de la votación independentista, que desenlazaría en una nueva cita electoral autonómica.

Con este escenario, el PDeCAT no ha dudado en señalar siempre al vicepresidente de la Generalitat y líder de ERC, Oriol Junqueras, como el encargado de organizar el referéndum, cuya imagen ha acusado en algunos momentos las sospechas que se han vertido sobre su verdadera resolución a poner las urnas dado los riesgos que conllevaría en términos judiciales –se jugaría la inhabilitación–. Y los respublicanos, para neutralizar estos recelos, se han prodigado en gestos «simbólicos», como la pegada de cárteles del viernes para dar inicio ayer a la precampaña por el «sí» al referéndum.

No obstante, y pese a la voluntad por revertir esta imagen, Junqueras convirtió el primer acto de precampaña por el «sí» en un acto electoral con una reivindicación de la obra de ERC en el Govern. Centró su discurso en desglosar una ristra de acciones con el sello republicano: desencallar las obras de la L9 del Metro en el barrio de La Marina, ayudar a desencallar la L10 del Metro, el cierre del centro penitenciario de la Model y una inversión para convertir a los hospitales de Bellvitge y Vall d’Hebron en referentes. «Tomamos decisiones que mejoran la vida de este país», subrayó. Además de poner en valor estas cuestiones, también hizo una extensa explicación de sus logros y de los del partido a nivel municipal, y en concreto durante sus años como alcalde de Sant Vicenç dels Horts.

Ya como colofón a su discurso puso el foco sobre el «procés» al reclamar un referéndum y lanzar una invectiva contra el Estado. «Cuando dicen que no nos quieren dejar votar, en definitiva lo que nos están diciendo es que la nuestra opinión les importa un rábano», aseguró. Asimismo, emplazó a los que defienden el «no» a la independencia a trabajar porque se pueda votar.