Infraestructuras

Cercanías y Corredor Mediterráneo

El líder del PP, Xavier García Albiol, adelanta que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presenta hoy medidas en infraestructuras que «afectan al día a día de los catalanes»

El presidente del PP catalán, Xavier García Albiol, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la clausura del XIV Congreso
El presidente del PP catalán, Xavier García Albiol, y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la clausura del XIV Congresolarazon

El líder del PP, Xavier García Albiol, adelanta que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presenta hoy medidas en infraestructuras que «afectan al día a día de los catalanes».

El presidente del PP, Xavier García Albiol, contribuyó ayer a alimentar las buenas perspectivas que ha conseguido cosechar la visita que realiza hoy el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a Barcelona para presentar la inversión en infraestructuras en un acto institucional con empresarios. El líder popular anunció «buenas noticias» con inversiones necesarias para Cataluña, aunque no detalló los contenidos de la propuesta, que desgranará Rajoy.

Albiol puso énfasis en los esfuerzos que ha tenido que hacer estos años el Gobierno para equilibrar las cuentas públicas, y que ahora que «la situación económica está estabilizada», ha llegado el momento de contemplar inversiones que «desde hace tiempo se tienen que hacer en Cataluña». «Lo importante mañana es que Rajoy presentará medidas que de verdad afectan a los intereses de los catalanes, a su día a día, sobre infraestructuras, en cuestiones como Rodalies o el Corredor del Mediterráneo», explicó el líder popular en una entrevista en la televisión pública catalana.

Con estas palabras, también desvinculó de plano que la visita se produzca como una acción para neutralizar al independentismo. A este respecto, aseguró que, conforme pasa el tiempo, se van configurando dos realidades en las que la sociedad avanza por un lado y las instituciones catalanes por otro. «Cada vez menos gente apuesta por la vía rupturista, mientras que las instituciones echan más gasolina y leña al fuego para mantener vivo el relato separatista», diagnosticó.

En este sentido, esta sensación quedó demostrada con la inquietud que ha manifestado el independentismo a este acto de Rajoy. Así, si el sábado el ex presidente de la Generalitat, Artur Mas, hacía un encendido llamamiento a ignorar a todas las propuestas que realizara el jefe del Ejecutivo, ayer fue la coordinadora general de su partido, Marta Pascal, quien se afanó por menospreciarlo. «Empieza la primera fase de la operación maquillaje, que debe consistir en no enseñar todas las vergüenzas que tiene el Gobierno en materia de infraestructuras», recalcó. El portavoz de ERC, Sergi Sabrià, por su parte, también trató de relacionar la visita con la independencia. «No es intercambiable la voluntad de este pueblo de poner las urnas por unas infraestructuras», afirmó.

El líder del PSC, Miquel Iceta, más conciliador, expresó su deseo de que Rajoy haga «propuestas concretas» para resolver el proceso soberanista, y celebró el desplazamiento del presidente del Gobierno a Cataluña.

Junts pel Sí se dio 18 meses desde las elecciones del 27 de septiembre de 2015 para proclamar la independencia unilateral, un plazo que se cumplió ayer. Pero tras un volantazo en la hoja de ruta, la ruptura con España ahora pasa por la celebración de un referéndum, que según el acuerdo con la CUP debería convocarse a más tardar en septiembre. El tiempo se echa encima y los preparativos son casi inexistentes.