Operación Policial

Desarticulada una red que explotaba sexualmente a mujeres nigerianas

La operación de los Mossos d’Esquadra se saldó al final con cuatro detenidos, aunque antes las jóvenes fueron sometidas a ritos de vudú

Los cuatro detenidos por los Mossos están acusados de diversos delitos
Los cuatro detenidos por los Mossos están acusados de diversos delitoslarazon

La operación de los Mossos d’Esquadra se saldó al final con cuatro detenidos, aunque antes las jóvenes fueron sometidas a ritos de vudú

Los Mossos d’Esquadra desarticularon una organización criminal que introducía a mujeres nigerianas en Cataluña, para obligarlas a ejercer la prostitución. La operación se saldó con cuatro detenidos, del mismo país africano. De momento, están acusados de explotación sexual.

Las detenciones tuvieron lugar en Vic, y los arrestados tienen unas edades comprendidas entre los 37 y 43 años. No obstante, el juez decretó para ellos libertad con cargos tras pasar a su disposición. Siguen acusados de los delitos de tráfico de seres humanos, favorecimiento de la inmigración irregular y contra los derechos de los trabajadores.

Denuncia

La investigación que derivó hacia la desarticulación de la red se inició en junio, a raíz de la denuncia de una de las víctimas, que aseguraba estar recibiendo amenazas de un grupo de compatriotas que anteriormente la obligaron a ejercer la prostitución, según dijo.

Lo que pasó a continuación fue que los agentes constataron que la organización la había llevado a Vic, desde Nigeria, en 2011, con la promesa de que conseguiría un trabajo estable y bien pagado en Cataluña, que le permitiría vivir cómodamente y enviar dinero a su familia. En definitiva, el eterno trato que ofrecen este tipo de mafiosos a sus víctimas. Se trata del método clásico, que se creen las mujeres, pero que en la práctica no funciona nunca. Al ser explotadas, nunca terminan de pagar la deuda a los grupos mafiosos, por lo que su situación se enquista eternamente.

Para garantizar que la mujer no desvelase la identidad de las personas que la llevaban a Europa, y asegurarse su sumisión, la sometieron a una ceremonia de vudú, un ritual que condiciona a las víctimas y garantiza su silencio, por condicionantes culturales y religiosos. Por cierto que no es, ni mucho menos, una práctica poco habitual en este tipo de grupos que se dedican al tráfico de mujeres, en lo referente a según que zonas de África.

Una vez llegó a Cataluña, le dijeron que para saldar una deuda de 50.000 euros en concepto de gastos del viaje tendría que prostituirse hasta conseguir esta cantidad, y fue trasladada posteriormente a otras ciudades catalanas y europeas para explotarla, hasta que en 2014 consiguió escabullirse y huir.

En abril de 2017 la víctima regresó a Vic porque había conseguido un trabajo estable y fue entonces cuando miembros de la organización criminal la localizaron y comenzaron a amenazarla para que devolviera el dinero de la supuesta deuda.

El 24 de octubre los Mossos establecieron un operativo para detener a los cuatro miembros de la organización y realizar entradas y registros en dos domicilios que tenían en Vic. Los organizadores acreditaron que, como mínimo, el grupo había estado explotando a dos mujeres más y que últimamente ya no se dedicaban a la explotación sexual para dedicarse a otras actividades ilícitas.