Cataluña

Unió avala por la mínima el proceso moderado de Duran

El lider de Uniò, Josep Antoni Duran Lleida, deposita su voto.
El lider de Uniò, Josep Antoni Duran Lleida, deposita su voto.larazon

La dirección de UDC se impone a los soberanistas por 125 votos de diferencia.

La dirección de Unió Democràtica, encabezada por Josep Antoni Duran Lleida, obtuvo ayer el aval de su militancia para defender ante CDC un proceso soberanista moderado, es decir, sin declaraciones unilaterales de independencia y sin renunciar al diálogo con el Gobierno. Lo hizo por la mínima, por 125 votos. Un total de 2.654 afiliados de Unió –el 64,8 por ciento– participaron en esta consulta; 1.351 (el 50,9 por ciento) optaron por el «Sí» a las tesis de Duran y 1.226 (el 46,19 por ciento) se unieron al «No» que pedía el sector independentista. El resultado es una Unió Democràtica partida en dos que, en todo caso, no se verá abocada a ningún congreso extraordinario para relevar a la dirección.

El ajustado resultado permite a Duran mantenerse al frente del histórico partido catalanista y continuar trabajando por condicionar la hoja de ruta independentista acordada por Convergència, Esquerra y las entidades soberanistas (ANC, AMI y Òmnium). Sin embargo, la dirección de Unió deberá realizar complicados equilibrios internos para evitar que su partido no sufra una implosión semejante a la del PSC, víctima de divisiones internas y desangrado electoralmente en las últimas citas.

«Unió continúa aspirando a la plena soberanía de Cataluña y continúa comprometida con el proceso soberanista, tozudos con el diálogo y con seguridad jurídica. Este mandato que hemos recibido de la militancia lo defenderemos con firmeza, honraremos a nuestra gente», afirmó al término del recuento el secretario general de Unió y hombre de confianza de Duran, Ramon Espadaler.

El número dos de Unió se mostró «satisfecho» por el resultado, ya que las tesis de la dirección lograron una ventaja de cuatro puntos sobre los planteamientos del sector independentista, partidario de unirse sin matices a la hoja de ruta de CDC y ERC. Según Espadaler, Unió «no se ha partido» pese al ajustado resultado. Argumentó que ya se conocía que había posiciones diferentes en el partido y simplemente se ha clarificado la opinión de la militancia.

Por parte del sector soberanista de Unió, Toni Castellà subrayó que la victoria de la dirección es «pírrica», e incluso la calificó de «empate técnico». Según Castellà, la situación en el partido es «grave» y emplazó al comité de gobierno de Unió que hoy se reúne a interpretar que un 46,9 por ciento del partido que apuesta por la independencia y que, por tanto, puede sumarse al plan de Mas.

La consulta de ayer añade nuevas complejidades al proceso soberanista, ya que Mas se ha quedado sin el apoyo explícito de Unió a su plan. El mayor problema, sin embargo, no será hallar un consenso entre Unió y CDC, sino unir también a ERC.

Las listas del 27-S

El presidente de la Generalitat anunciará dentro de pocas semanas sus intenciones de cara a las listas electorales del 27 de septiembre. Mas defiende que esta cita debe tener un carácter extraordinario y, por tanto, aboga por acudir a las urnas sin las siglas de CiU, sino bajo un paraguas electoral que englobe a diferentes sensibilidades de signo soberanista. Presumiblemente, el presidente de la Generalitat querrá incorporar a representantes del ala independentista de Unió en el caso de que no logre un acuerdo con Duran para sellar un programa electoral conjunto.

El presidente del comité de gobierno de Unió no compareció ante los medios después de la consulta. Al principio de la jornada electoral dijo que daría la cara en el caso de que la dirección sufriera un revolcón, pero no fue el caso. Durante las últimas semanas, el líder de Unió ha expresado su malestar con la cobertura informativa que ha hecho, por ejemplo, TV3, ya que, a su entender, ha dado mayor protagonismo a las tesis de los soberanistas de su partido. También ha cargado contra aquellos dirigentes (en particular de ERC) que no tienen ningún aprecio por Unió, pero que se han permitido inejerencias en el proceso interno.