Cataluña

El Mnac mira para adentro

El museo presentará la próxima primavera la reordenación de sus fondos de Renacimiento y Barroco, además de mirar en sus colecciones para las exposiciones que están por venir

«Patí amb balancí», una pintura original de Pere Torné Esquius
«Patí amb balancí», una pintura original de Pere Torné Esquiuslarazon

El museo presentará la próxima primavera la reordenación de sus fondos de Renacimiento y Barroco, además de mirar en sus colecciones para las exposiciones que están por venir.

El próximo año se acaba el contrato por cinco de Pepe Serra como director del Museo Nacional de Arte de Cataluña (Mnac). Pero cabe la opción de prorrogarlos, sobre todo si queda aún mucho que hacer. Serra anunció ayer su intención de prolongar su permanencia en el cargo sin volver a concursar. Porque en el Mnac hay todavía mucho trabajo pendiente, un museo que sobrevive con un presupuesto muy ajustado. «Si esto fuera una empresa, ya estaría cerrada», comentó Pepe Serra que afronta el próximo año con 15,2 millones, frente a los 14,3 millones con los que ha tenido trabajar en el presente ejercicio.

Pero el director del Mnac también habló de las próximas exposiciones, las que podrán verse a lo largo de 2017 y que en muchos casos sirven para potenciar las interesantes colecciones del centro situado en la montaña de Montjuïc.

En el apartado de monográficas destacan las dedicadas al polifacético Ismael Smith, así como las de Pere Torné Esquius, el artista que plasmó en sus obras enigmáticos espacios cerrados, y la primera antológica sobre Ramon Pichot, uno de los nombres esenciales del modernismo pictórico, además de ser uno de los mejores amigos catalanes de Picasso.

Igualmente, con los fondos del Mnac como uno de sus ejes más importantes, el museo también trabaja actualmente en dos exposiciones. «Soulèvements», que se ultima con la participación del Jeu de Paume, de París, es una mirada al tema de las emociones colectivas y los acontecimientos políticos que traen consigo movimientos de masas en lucha. Todo ello se basa en un trabajo firmado por el filósofo e historiador del arte Georges Didi-Huberman, quien firma el comisariado de esta exposición. La otra propuesta es «La caja entrópica. Colisiones de Historia y Cultura», y que se basa en la intervención de artistas contemporáneos en la colección del Mnac, en esta ocasión de la mano de Francesc Torres.

A ello se le suma una batería de exposiciones, sobre Ramon Casas, Marià Fortuny y Antoni Gaudí, que comportará que varias piezas salgan del museo. Probablemente la más espectacular de estas colaboraciones es la relacionada con el arquitecto modernista y que hará que algunos de sus trabajos guardados en los fondos del Mnac se trasladen temporalmente a Brasil.

Pero uno de los momentos más importantes en la vida del Mnac en 2017 será la presentación de la ordenación de sus colecciones de Renacimiento y Barroco, a los que hay que sumar las obras de los legados Cambó y Thyssen sobre esta época en el centro. Esto comportará una nueva mirada al Siglo de Oro español –con obras importantes de un primerizo Velázquez, además de Ribera, Zurbarán o Pedro de Mena– o el siglo XVI veneciano. A ellos hay que sumar algunos de los maestros del siglo XVIII en Italia, como Tiépolo, Canaletto o Cerutti. En esta propuesta, que continúa la labor ya realizada con las piezas de arte moderno, se suman trabajos de Fra Angelico, Fragonard, Cranach o del Goya procedente del legado de Francesc Cambó.

Pepe Serra también se refirió a la polémica alrededor de las obras reclamadas del monasterio de Sijena, explicando que los informes que ha encargado sobre las pinturas desaconsejan «absolutamente» su traslado.