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Entre el arte y las letras

Una exposición rememora las colaboraciones entre Jaume Pla y Camilo José Cela

Una exposición rememora las colaboraciones entre Jaume Pla y Camilo José Cela.

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No se puede decir que la conmemoración del centenario del nacimiento de Camilo José Cela haya sido muy sonada en Cataluña. Pocas, poquísimas han sido las actividades –y se cuentan con los dedos de una mano– que han servido para recordar al Premio Nobel de Literatura, pese a los no pocos vínculos que tuvo con los escritores catalanes.

Una de esas excepciones viene dada en forma de excelente exposición que hasta finales de este nes puede verse en la Biblioteca de Catalunya. Se trata de un recorrido por la amistad entre el autor de «La familia de Pascual Duarte» y Jaume Pla, un fantástico grabado que se convirtió en el cómplice artístico necesario del escritor gallego. La muestra se basa en el archivo de Pla, conservado hoy en la citada biblioteca, además de algunos objetos y documentos guardados por la familia del grabador.

Artista de culto

Cela es suficientemente conocido, pero no ocurre lo mismo con Jaume Pla. Fue grabador y editor, especialmente de las míticas Ediciones de la Rosa Vera, una de las más fascinantes iniciativas culturales en la Cataluña de posguerra. Pla comenzó a trabajar en el grabado tras la guerra colaborando con la editorial Muntaner i Simon. Fue en los años cuarenta cuando publicó sus primeros trabajo y comenzó a acariciar la idea de crear la Rosa Vera, hecho para el que contó con la implicación y la ayuda económica de Víctor Maria d’Imbert. Ambos lograron la colaboración de autores como J. V. Foix, Josep Carner, Josep Pla, Miguel Delibes, Benjamín Palencia, Carles Riba, Emili Vilanova, Josep Granyer o Emili Grau Sala.

Cela había tenido sus primeros tanteos con el mundo de la bibliofilía, aunque con una suerte desigual. Cuando conoce a Pla en 1958, ya es el autor de «La familia de Pascual Duarte», «La colmena» y «Viaje a la Alcarria», es el «enfant terrible» de la literatura española, ha trabajado como censor y se ha instalado en Palma de Mallorca donde ha puesto en marcha un ambicioso proyecto editorial en forma de revista llamado «Papeles de Son Armadans».

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En 1958, Xavier Pla visita a Cela en el Hotel Colón de Barcelona con la idea de realizar una edición especial de «Viaje a la Alcarria». Al autor gallego le encanta la idea hasta el punto de convertir lo que entonces era solamente una revista en una editorial. Será allí donde aparecerá «Viaje a la Alcarria» en 1958 en una cuidadísima edición ilustrada con grabados por Jaume Pla. En la exposición pueden verse los materiales usados por el artista, así como las pruebas de los grabados. Sin embargo, tienen un especial interés documental la carta que Pla recibe el 28 de enero de 1958 y que es prácticamente un contrato con todos los pros y los contras, con todos los detalles para llevar a buen puerto la bibliófila edición. Y Cela confiaba en ello porque le augura que «vamos a hacer un magnífico libro; mejor dicho, una magnífica serie de libros».

Uno de los más ambiciosos proyectos surgidos de la colaboración entre Cela y Pla tuvo un invitado de lujo: Pablo Picasso. Entre 1962 y 1968, trabajaron en «Gavilla de fábulas sin amor», una serie de pequeños textos del escritor gallego que fueron ilustrados por Picasso. Pero los dos amigos también editaron «Trozo de papel» de Picasso, con textos del malagueño. En la Biblioteca de Catalunya se muestran las fotografías de las reuniones de Cela y Pla con Picasso. El pintor quedó encantado con el trabajo del grabador, algo que quiso agradecerle regalándole unas pipas que también forman parte del recorrido.

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La muestra también nos permite conocer otra impresionante edición de Xavier Pla: «Castilla», de Miguel Delibes y que contó con la colaboración del gran escritor.